Famosos que mandaron (o intentaron mandar) a la cárcel a sus parejas

Estas parejas derramaban miel hasta que se acabó el amor y su historia tuvo un final muy lamentable.

La historia de estas celebridades nos hacen desilusionarnos del amor. (Fotos: Archivo)
La historia de estas celebridades nos hacen desilusionarnos del amor. (Fotos: Archivo)
Gente con clase Vanessa Pérez 06/10/2015 20:03 Actualizada 13:00

Cuando nos enamoramos amamos cada rasgo físico y de la personalidad de nuestra pareja, pasamos por alto sus defectos, es parte del encanto del amor. Siempre que comenzamos una relación amorosa tenemos la esperanza que tenga un final feliz para ambos, pero no todo puede ser miel. Bien lo dicen las madres, que son unas sabias: `no se puede tener todo en la vida´.

Ese es el caso de estas parejas famosas, a quienes vimos inmensamente enamoradas y después fuimos testigos de sus pleitos ante los tribunales, sus finales son muy lamentables; sus historias nos hacen desilusionarnos del amor…

Angélica Fuentes y Jorge Vergara

Luego de siete años de casados, los empresarios mexicanos decidieron dar por terminada su relación, pero no sólo eso. Vergara presentó una demanda ante su aún esposa por supuesto fraude millonario cuando estaba a cargo de Grupo Omnilife. 

Un juez de Jalisco ha girado una orden de aprehensión en contra de Fuentes Tellez y de dos de sus colaboradores para que respondan por el delito de administración fraudulenta; dicho delito se pena hasta con 10 años de prisión. 

Lo triste de la historia es que la pareja tiene dos niñas pequeñas de 5 y 3 años, ¿qué pasará con ellas? 

 

Rihanna y Chris Brown

Los cantantes mantuvieron un noviazgo muy intenso y pasional, lo lamentable es cuando él la golpeó por celos, la mandó la hospital, le desfiguró el rostro. El rapero se entregó a la policía y pidió disculpas públicamente y por increíble que parezca, ella lo perdonó y regresaron una vez más, aunque la relación no floreció. ¡Era obvio! 

 

Oscar Pistorius y Reeva Steenkamp 

El 14 de febrero de 2013, el atleta sudafricano le disparó a su novia, quien se encontraba en el baño, porque supuestamente la confundió con un ladrón. La modelo murió, pero su familia demandó a Pistorius, quien en octubre del año pasado fue condenado a una pena de cinco años de prisión, aunque sus abogados siguen apelando para concederle arraigo domiciliario, alegando que el atleta paralímpico está enfermo y posee una buena conducta. 

 

Woody Allen y Mia Farrow

El cineasta estadounidense fue acusado por la hija adoptiva que crió con Mia Farrow por supuesto abuso sexual. La joven de nombre Dylan publicó una carta en The New York Times en la que culpaba a Allen de haber arruinado su infancia y su vida. 

Mia expresó las ganas de llegar a las últimas consecuencias con este caso, ella y su hija quieren ver tras las rejas al director de cine para que pague por el delito del que le acusan; aunque hasta el momento no se ha procedido en contra de Allen por falta de pruebas. 

 

Robert Blake y Bonnie Lee Bakley

El 4 de mayo de 2001, Blake llevó a su esposa Bonnie a cenar al restaurante Vitello (Estados Unidos). La mujer fue asesinada de un disparo en la cabeza mientras estaba sentada en el auto, estacionado en una calle aledaña al lugar. El actor le dijo a la policía que todo había ocurrido cuando él regresó al restaurante a buscar un arma que olvidó en la mesa, pero ninguno de los comensales lo vieron volver. 

Sus hijos entablaron una demanda y fue detenido por conspiración del asesinato de su esposa, el proceso legal duró mucho, pago millones en fianzas, luego se declaró en banca rota, pero salió libre. 

 

Stephen Collins y Faye Grant

El actor demandó a su ex esposa por haber sacado a la luz una grabación privada en la que confesaba que había abusado sexualmente de varias niñas de entre 11 y 13 años. Las revelaciones las hizo el actor en una sesión de terapia y fueron publicadas en pleno proceso de divorcio con Faye. 

Es increíble como el actor quería que arrestaran a su ex pareja por ventilar sus delitos, en vez de ser él quien debería de entregarse por pedófilo y violador, pero se justifica con padecer trastorno de personalidad con tendencias psicópatas.