El divorcio ha importunado por siglos a la familia real de Inglaterra

La familia real inglesa ha tenido que lidiar durante muchos años con los divorcios que han existido entre sus integrantes

(Agencias)
Realeza Redacción Clase / Agencias 31/01/2019 09:21 Actualizada 09:27

Creó problemas no solo cuando el príncipe Carlos y la princesa Diana pusieron fin a su matrimonio de la manera más amarga en 1996, sino también cuando otra princesa, Margarita, se enamoró de un hombre divorciado y no pudo casarse con él por ese motivo. 
Los monarcas de Gran Bretaña son también gobernadores supremos de la Iglesia Anglicana, un cargo que nunca ha sido desempeñado por una persona divorciada o casada con alguien que lo sea. En 1936, el drama por una estadounidense divorciada llevó al rey Eduardo VIII a abdicar al trono con tal de casarse con ella. 

A continuación un vistazo a la realeza y el divorcio: 

ENRIQUE VIII Y SUS SEIS ESPOSAS 
El deseo de Enrique VIII de divorciarse de su primera esposa fue determinante para su reinado. Sus intentos de que el papa anulara su matrimonio con Catalina de Aragón fueron infructuosos y rompió lazos con la Iglesia católica. En 1533 el matrimonio fue declarado inválido y Enrique fue libre para casarse de nuevo. 
Con el tiempo se casó seis veces y se divorció dos. Dos de sus esposas fueron decapitadas; una murió poco después de dar a luz y otra bajo detención. 

 

UNA ESTADOUNIDENSE DIVORCIADA ANTES QUE MEGHAN MARKLE
El rey Eduardo VIII provocó una de las mayores crisis que haya enfrentado la monarquía británica moderna cuando le propuso matrimonio a Wallis Simpson poco después de haber ascendido al trono en 1936; ella era estadounidense quien ya se había divorciado una vez y estaba en proceso de divorciarse de su segundo esposo. Dado el tenor de la época, el matrimonio fue visto como política y socialmente inaceptable para un hombre que encabezaría la Iglesia Anglicana. 

Eduardo finalmente decidió que tenía que elegir entre la mujer con la que quería pasar el resto de su vida y su posición como rey, y eligió el amor. Entregó la corona tras el reinado más breve de la historia británica. 

LA PRINCESA MARGARITA 
El capitán Peter Townsend era piloto durante la Segunda Guerra Mundial, asistente del rey Jorge VI y muy guapo. También era, desafortunadamente, divorciado cuando se enamoró de la princesa Margarita, la hermana menor de la reina Isabel II
El romance — Townsend le propuso matrimonio y Margarita quería aceptar — puso a la joven reina Isabel en un posición difícil dada la atmósfera social de la época y su papel como gobernadora suprema de la Iglesia Anglicana, que no permitía a personas divorciadas volverse a casar por la Iglesia si la antigua pareja seguía viva. 

Entonces, buscaron desalentar el matrimonio y Margarita cedió en 1955 y no contrajo nupcias con Townsend.  Con el tiempo se casó con Antony Armstrong-Jones, quien se convirtió en Lord Snowdon. La pareja tuvo dos hijos pero se divorció en 1978 luego de 18 años. 

Pero la misma reina Isabel II dio su consentimiento para el matrimonio entre el príncipe Harry y Meghan Markle gracias a esta época.  

Markle habría sido considerada inadecuada: es divorciada y su exmarido aún vive; a sus 36 años es mayor que Enrique, de 33; y es de origen birracial. 

EL PRÍNCIPE CARLOS Y CAMILLA
Cuando el príncipe Carlos se casó con Camilla Parker-Bowles -2005- el clima social británico había cambiado al punto de que el divorciado heredero al trono pudo desposar a la mujer que por años había sido su amante; además, ella también se divorció. Pero la pareja no se casó en una iglesia, sino en una ceremonia civil en el ayuntamiento de Windsor, fuera del terreno del Castillo de Windsor. 
Sin embargo, su madre, la reina Isabel II, no asistió a la ceremonia. Carlos y Camilla también trataron de calmar a los simpatizantes de su primera esposa, la difunta princesa Diana diciendo que Camilla no recibirá el título de reina cuando Carlos ascienda al trono. En vez será conocida como duquesa de Cornwall

(AP)

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