Más Información
En el corazón del Valle de Guadalupe, la Bodega L.A. Cetto celebró la edición 98 de su tradicional Fiesta de Colores, una jornada dedicada a la vendimia, al vino mexicano y a casi un siglo de historia vitivinícola.
Como cada año, Luis Alberto Cetto y su familia abrieron las puertas de sus viñedos para compartir con sus invitados uno de los momentos más simbólicos del calendario enológico de Baja California.
La celebración comenzó con una misa de acción de gracias y la bendición de la primera molienda, un ritual que marca oficialmente el inicio de una nueva cosecha y que mantiene viva la esencia de esta fiesta.
Leer también: Suscriptores de El Universal disfrutan de una exclusiva cata de vinos
Momentos más tarde, los asistentes disfrutaron de una degustación de más de 30 etiquetas de la casa y del tradicional concurso de pisado de uvas, una actividad que entre música, aplausos y buen humor recordó el carácter festivo y artesanal de la vendimia.
Este año, la celebración también puso especial atención en el futuro de la producción vitivinícola. L.A. Cetto presentó los avances de su proyecto de vinos elaborados con uvas orgánicas, una iniciativa que comenzó hace varios años y que, tras completar los procesos de certificación del viñedo y la bodega, llegó este año al mercado con sus primeras etiquetas.
[Publicidad]























