Más Información
Tanto Meghan Markle como el príncipe Harry se han mostrado cautelosos cuando se trata de no mostrar la cara de sus hijos: el príncipe Archie Harrison, de 6 años, y la princesa Lilibet Diana, de 4.
Esta última protagonizó una fotografía junto a su padre que Meghan compartió a través de sus redes sociales para festejar el Día de San Valentín; una postal aparentemente tomada en los jardines de su casa en Montecito, California.
Leer también: Meghan Markle, sincera como nunca sobre el príncipe Harry: “Nadie me ama como él”

“Estos dos + Archie = Mi San Valentín por siempre”, escribió la duquesa de Sussex en la descripción de la imagen.
En la foto se puede apreciar al príncipe Harry cargando a Lilibet, quien sostiene unos globos rojos y viste completamente de rosa, como si llevara un vestido de ballet.

Sin embargo, lo que más destaca es que, a diferencia de otras imágenes en las que tanto Lili como Archie aparecen de espaldas, en esta ocasión se alcanza a apreciar levemente el rostro de la pequeña, dejando ver un perfil muy parecido al de su padre.
El cabello y las cejas de Lili son igualmente pelirrojos, tal como los del duque de Sussex, quien la mira con una sonrisa de oreja a oreja, regalando una postal tierna y auténtica.
Los genes heredados de Lilibet
La hija menor de los duques de Sussex nació el 4 de junio de 2021 y, aunque Meghan y el príncipe Harry se han preocupado por mantener a sus hijos alejados del ojo público, también suelen compartir algunos momentos familiares en redes sociales o revelar detalles sobre ellos en entrevistas.

En una de las más recientes, el príncipe Harry confesó que nunca pensó que sus genes pelirrojos ganarían frente al cabello negro y abundante de su esposa. Sin embargo, ocurrió lo contrario: tanto Archie como Lilibet heredaron el tono rojizo de su padre; en el caso de Lilibet, incluso es aún más claro.

No obstante, algo que el príncipe ha destacado es que uno de los rasgos que agradece que sus hijos hayan heredado de su madre es la abundancia y grosor de su cabello, detalle que resulta evidente en la imagen publicada por Meghan para celebrar el 14 de febrero.
De esta manera, cuando hay amor, la privacidad pasa a segundo plano, y Meghan Markle no dudó en compartir una fotografía llena de luz y cariño entre el príncipe Harry y su pequeña hija Lilibet.
Leer también: Ella es Luisa Laemmel, la nueva y joven novia de Orlando Bloom
[Publicidad]





