La historia de la tiara de Fabergé de Alexandra de Hannover que será subastada en mayo

La pieza fue un regalo de bodas que quería hacerle Frederick Francis IV a su futura esposa; ellos se casaron en 1904, año en el que el valioso objeto fue creado por Peter Carl Fabergé

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Fotos: Wikimedia Commons/ Christie's
Realeza Redacción Clase 01/04/2019 14:35 Actualizada 15:29

La tiara de Fabergé que fue un regalo de bodas para Alexandra de Hannover por parte de su esposo Frederick Francis IV en 1904, es una de las piezas más antiguas de la familia real de Mónaco, pero después de un siglo será subastada por una cantidad que rebasa los 200 mil dólares, lo que lo convierte en un valioso objeto con una gran su historia.

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La duquesa Anastasia Mikhailovna de Rusia alentó a su hijo Frederick Francis IV, el gran duque de Meclkenburg a casarse joven con Alexandra de Hannover y Cumberland. Al ser una ocasión especial Anastasia le recomendó al heredero conseguir un espectacular regalo para su futura esposa, fue así como se mandó a hacer la famosa tiara a un reconocido taller de Peter Carl Fabergé en San Petesburgo, según el relato de Forbes.

La gran duquesa rusa era una coleccionista de esta marca por eso ayudó a su hijo a seleccionar una joya que se convirtiera en una reliquia digna de conservar en la familia. La pieza, que data de 1904, está decorada con intrincadas de flores nomeolvides atadas con lazos que simbolizan el amor eterno y verdadero, éstos a su vez, son atravesados por flechas que representan a Cupido, el dios mitológico del amor, la atracción, el deseo y el afecto. Además, está compuesta por nueve aguamarinas de talla pera y decenas de diamantes que hacen del objeto algo invaluable.

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Aunque era el regalo ideal para que Alexandra de Hannover lo llevara en la boda el 7 de junio, la tiara tenía tantos detalles que no pudo ser entregada a tiempo, además, hubo poca comunicación entre la familia real y el joyero, quien no podía hacer el diseño tal y como lo pedían si no contaba con los bocetos indicados. En consecuencia, Alexandra lució la clásica corona de diamantes que pertenecía a su familia, la cual fue encargada para la boda del rey Jorge III de Inglaterra y la reina Charlotte de Mecklenburg.

Fue después de la ceremonia que recibió el preciado objeto que se convirtió en un tesoro familiar que ahora pasará a las manos de otra persona. La tiara se pondrá por primera vez a la venta el próximo 15 de mayo con un valor de entre 230 mil y 340 mil dólares; formará parte de la colección de Christie's Ginebra, en el Four Seasons Hotel des Bergues, pero antes de ser subastada, estará en exhibición del 9 al 11 de abril.

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