El bebé de Meghan Markle y el príncipe Harry pagará impuestos a Estados Unidos

El primogénito de los duques de Sussex está a unos días de nacer y será el séptimo en la línea sucesoria al trono

Fotos: Agencias
Realeza Redacción Clase 15/04/2019 15:08 Actualizada 15:11

El bebé que esperan Meghan Markle y el príncipe Harry está a unos días de nacer y aunque el mundo está ansioso por conocer al primogénito de la pareja real, la familia real británica no está tan entusiasmada ya que esta criatura tendrá una doble nacionalidad, británica y estadounidense y, por ello, está obligado a declarar y pagar impuestos a esa nación del continente americano.

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De acuerdo con David Treitel, fundador de American Tax, un menor es considerado como estadounidense si uno de sus papás es de dicha nacionalidad o vivió en Estados Unidos al menos 5 años. Como Meghan Markle es estadounidense, su hijo o hija también lo será aunque nazca en otra parte del mundo, lo que deriva en que todo el dinero que se deposite a nombre del bebé, los bienes que posea o los pagos extrasalariales, deben ser declarados antes el fisco del país norteamericano.

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“Imaginen que la reina obsequia al bebé un hermoso y especial libro de arte de la colección real, con pintura de Van Gogh o Miró. Si el regalo vale más de 10 mil dólares, deberá reportarlo. Sin embargo, los regalos del baby shower que Meghan recibió en Nueva York, no tiene que ser reportados si fueron hecho por otros estadounidenses”, declaró Treitel en entrevista para la CNN.

De acuerdo con el sitio web del Departamento de Estado de Estados Unidos, una persona nacida en el extranjero en matrimonio con un ciudadano de EU y un extranjero adquiere la ciudadanía al nacer si el padre ciudadano ha estado físicamente presente en Estados Unidos o en una de sus posesiones periféricas antes del nacimiento por el período requerido por el estatuto vigente cuando la persona nació. Para el nacimiento en o después del 14 de noviembre de 1986, el padre ciudadano estadounidense debe haber estado físicamente presente en los Estados Unidos o en una de sus posesiones periféricas durante los cinco años anteriores al nacimiento de la persona, al menos dos de los cuales tenían más de catorce años. ”, según Refinery29.com

Cuando Meghan llegó a Inglaterra para integrarse a la familia de la reina Isabel II, anunció que iniciaría los trámites para obtener la nacionalidad británica y renunciar a la estadounidense para evitar el pago de impuestos; pero en el caso del bebé que está por nacer, no podrá tomar esta decisión hasta que cumpla 18 años, de tal manera que, durante todo ese tiempo, la realeza se verá obligada a pagar una tarifa.

“Es de suponer que, dado que la reina viene de familia adinerada, creó algún tipo de inversión para las generaciones futuras y el bebé de Meghan podría recibir un fondo”, explicó el experto.

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Dado que esta es la primera vez que la familia real se enfrenta a esta situación porque todos los miembros son ingleses, en noviembre pasado, el equipo del palacio de Buckingham reclutó a un grupo de expertos en derecho fiscal para que los asesoren con los impuestos de la duquesa de Sussex y su hijo.

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Según CNN, en dicha reunión se concluyó que “los ingresos a los que se tienen acceso sin importar que sean o no de la propiedad de uno”, entre los cuales se contempla el fondo económico que le corresponde al príncipe Harry, quien anualmente recibe 392 mil 962 dólares.

“El fisco estadounidense logrará saber mucho más sobre la riqueza de la pareja. Mucha más información va a llegas a Estados Unidos”, declaró David Treitel.

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