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El reciente fallecimiento del rey Harald V consteró completamente al mundo entero. El soberano, anteriormente conocido como 'El rey más longevo de Europa', falleció a los 89 años tras sufrir una infección bascteriana en el torrente sanguíneo.

Tras el fallecimiento del soberano, la monarquía entra en una nueva era después de 35 años de reinado. Sin embargo, esta noticia llega en un momento complejo para la familia real de Noruega.
En los últimos meses una serie de acontecimientos ha puesto bajo presión a la actual reina Mette-Marit, al rey Haakon y a otros integrantes de la familia.

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Todos los escándalos que enfrenta la familia real de Noruega
Una de las situaciones más que ha enfrentado la realeza de Noruega en los últimos meses es el de Marius Borg Høiby, el hijo que Mette-Marit de Noruega tuvo antes de casarse con el rey Haakon.

En junio de 2026 fue declarado culpable de 34 delitos y condenado a cuatro años de prisión, después de un proceso judicial que incluyó acusaciones de violación, violencia y otros delitos.
El caso provocó un enorme impacto en la imagen de la monarquía. Aunque Marius es un ciudadano particular, su cercanía con la familia real hizo prácticamente imposible que el escándalo quedara separado de la institución.

La situación se volvió todavía más delicada para Mette-Marit, quien ha tenido que combinar su papel dentro de la realeza con la crisis judicial protagonizada por su hijo.
A esta crisis familiar se sumó un problema de salud que ha cambiado por completo la agenda de la actual reina de Noruega.
Mette-Marit fue diagnosticada en 2018 con fibrosis pulmonar, una enfermedad crónica que afecta progresivamente la capacidad de los pulmones.

En junio de este año, la Casa Real confirmó que la princesa había recibido un trasplante de pulmón en el Hospital Universitario de Oslo. La intervención fue considerada exitosa y comenzó entonces un largo periodo de recuperación.
Sin embargo, la polemica no termina ahí. En febrero de este año, la publicación de nuevos documentos vinculados con Jeffrey Epstein reveló detalles sobre la relación que mantuvo la Reina con el financiero estadounidense entre 2011 y 2013.

Mette-Marit reconoció públicamente que tuvo contacto con Epstein y calificó aquella relación como un grave error de criterio.
También aseguró que desconocía entonces la verdadera dimensión de los delitos cometidos por el financiero y que posteriormente se dio cuenta de que había sido manipulada.

Sin embargo, otros miembros de la realeza también se encuentran debajo del ojo público. Una de ellas es la princesa Marta Luisa, hermana del rey Haakon, quien mantiene una relación con el empresario estadounidense Durek Verrett, quien se presenta como chamán.
Entre las principales controversias estuvieron sus afirmaciones sobre espiritualidad y salud, así como el uso de la imagen de la princesa y su condición real en proyectos comerciales.

Marta Luisa de Noruega renunció a sus funciones oficiales en 2022 con el objetivo de establecer una separación más clara entre sus actividades comerciales y su vínculo con la Casa Real, una decisión que también involucró a su entonces prometido, Durek Verrett.
La pareja se casó en agosto de 2024 y posteriormente volvió a ocupar titulares con el documental de Netflix Rebel Royals: An Unlikely Love Story, en el que hablaron de su relación y de las dificultades que han enfrentado por pertenecer a la familia real.

Y ahora la situación de la pareja tiene un nuevo capítulo: Durek Verrett se sometió recientemente a un trasplante de riñón.
Así, en medio del cambio en la sucesión, la familia real noruega enfrenta una de sus etapas más complejas.

Para una monarquía acostumbrada a proyectar una imagen discreta y cercana, el reto ahora no es solamente superar cada escándalo por separado, sino enfrentar las difícultades en medio del incio de una nueva era.
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