Isaac Hernández: “México siempre me ha parecido un país con muchas posibilidades y lleno de talento”

El mejor bailarín de ballet en la historia de México viene al país a presentar la novena edición de su gala "Despertares", a compartir su experiencia de vida en una conferencia que dará en Monterrey y a la caza de joven talento mexicano

Issac Hernández, Novena edición Gala Despertares
Estilo de vida Marisa Zannie 27/07/2022 16:19 Actualizada 11:53

Isaac Hernández es, sin discusión, el mejor bailarín de ballet en la historia de este tipo de danza en México. Es el único mexicano que ha logrado obtener el Benois de la Danse (2018), un prestigiado galardón que se entrega en Moscú a la mejor interpretación del año, de acuerdo con un jurado de personajes top del ballet internacional.

Isaac viene de una familia numerosa de Guadalajara y heredó su amor por el ballet de sus padres, Héctor y Laura, bailarines también. Su hermano Esteban, de 26 años, ha seguido sus pasos y es hoy el  bailarín principal del San Francisco Ballet.

Isaac empezó a bailar profesionalmente en la Studio Company ABT de Nueva York; después fue solista del San Francisco Ballet; bailarín principal del Het Nationale Ballet de Holanda y bailarín principal del Ballet Nacional de Inglaterra.

Isaac es el creador de la gala “Despertares” que trae a grandes figuras del ballet a México y que el 6 de agosto próximo presentará su noeana edición en el Auditorio Nacional.

Issac Hernández en Despertares. (Foto: Archivo El Universal)

¿Cuándo te diste cuenta de que lo que querías hacer era bailar ballet?

Creo que fue un proceso gradual porque, en un principio, las clases de ballet eran solo una actividad física. Tomábamos lecciones de artes marciales en el jardín y de ballet en el patio. Yo no entendía lo que era el ballet y, mucho menos que se podía convertir en una profesión, a pesar de que mi papá y mi mamá habían sido bailarines.

Con el tiempo, mi papá me empezó a contar que había vivido 14 años en Nueva York, y otras historias relacionadas con el ballet, y eso fue abriendo mi imaginación respecto a mis posibilidades de vida.

Habló seriamente conmigo cuando tenía 12 años, me dijo que teníamos que tomar una decisión sobre ir al extranjero para que yo pudiera continuar mi formación, y eso era determinante para la familia y para mí.

Creo que ese fue el momento decisivo para mí, cuando dije “Sí, esto es lo que quiero hacer” y me fui a vivir solo, a otro país, a los 12 años.

Issac Hernández. (Foto: Edgar Silva Fuentes para Clase)

¿Desde qué edad empezaste a tomar clases?

A los 8 años. Soy el séptimo de 11 hermanos y mi papá nos daba clases de ballet a todos y estábamos estudiando en el sistema abierto de la SEP.

Mis papás buscaban entonces darnos los principios del ballet clásico, como la disciplina, el valor del trabajo, la determinación…más que nada como herramientas para la vida. Y yo, por mi parte, me enamoré de la mecánica y técnica del ballet. Mi papá vio eso y quería saber qué tan lejos podía llegar; fue así que decidí irme a Filadelfia (obtuvo una beca en The Rock School for Dance Education) y todo lo demás ha sido consecuencia de esa decisión.

Tu vida y tu trabajo están en el extranjero ¿cómo te vives como mexicano fuera del país?

En realidad ha sido una combinación de las dos cosas, a pesar de que pasé cuatro años en Filadelfia y después seguí trabajando fuera, desde los 18 años, todos los años he regresado a México a construir algún proyecto, lo cual conlleva múltiples viajes y pasar por lo menos dos meses al año seguidos en el país.

He tratado de mantenerme cercano a lo que está sucediendo en México entre la sociedad, con la cultura, pero también he tenido esa distancia que adquirimos los mexicanos cuando nos vamos y ha sido interesante, porque he visto cómo muchos extranjeros aprecian tanto México y visitarlo y como muchos mexicanos menosprecian ciertas cosas de nuestro país; he podido ver las dos facetas.

A mí, México siempre me ha parecido un país con muchas posibilidades, lleno de talento, con gente muy valiente que está dispuesta a darlo todo por mejorar su realidad, y eso es lo que me ha incitado a regresar y tratar de crear oportunidades de calidad para que esa gente pueda construir un futuro en el ámbito cultural en el extranjero.

Ha sido interesante crecer y madurar de esta manera; tratar de entender mejor la historia de México y ver qué se puede hacer para tratar de construir un mejor futuro para el país.

Issac Hernández. (Foto: Edgar Silva Fuentes para Clase)

¿Por qué estás en México?

El 6 de agosto presento ‘Despertares’ en el Auditorio Nacional, es un proyecto que llevo construyendo 10 años, es la novena edición de este espectáculo, y después de la pandemia me parecía muy importante reencontrarme con el público mexicano, volver a vibrar en ese recinto tan especial que es el Auditorio, es uno de los más importantes del mundo.

De la mano viene el proyecto “Despertares Impulsa”, que llevamos varios años construyendo y que busca crear oportunidades para que organizaciones como el Ballet Nacional de Inglaterra, el San Francisco Ballet o en esta ocasión, por primera vez, la escuela del Royal Ballet de Londres, vengan a buscar talento mexicano.

También voy a dar una conferencia en Monterrey el 31 de julio en el Teatro de la Ciudad, y dos clases magistrales, una de ellas a la compañía del Ballet de Monterrey, y el 1 de agosto hacemos las audiciones.

Hemos tenido una respuesta muy especial, la escuela del Royal Ballet no recibe en todo el año la cantidad de aplicaciones que ha recibido para esta audición en México; es muy emocionante para mí poder dar a jóvenes que tal vez ya habían perdido la esperanza, la oportunidad de poder desarrollar una carrera en el extranjero.

¿En qué es distinto este ‘Despertares’ a los anteriores?

En cada uno el programa es diferente porque los artistas son diferentes y colaboran con artistas con los que normalmente no lo hacen.

Por ejemplo, mi pareja de baile (la rusa Jurgita Dronina) con la que bailé tres años en Holanda y dos en Inglaterra, viene esta vez y ya ha venido un par de veces anteriormente. Viene Brooklyn Mack, que ya ha venido tres o cuatro veces al evento, entre otros bailarines que repiten actuación y que se puede decir que son favoritos del público.

Este año traigo por primera vez al colectivo de danza Guetto Funk Collective, de Amsterdam, que son bailarines que están revolucionando a la industria; también traemos una colaboración con Geo Meneses y Los Macorinos; a un español que viene por primera vez que se llama Chey Jurado y muchos más.

En cuanto al repertorio, pues está lo clásico como ‘Don Quijote’ o ‘El Corsario’ que siempre son emocionantes para el público, pero también incluimos piezas como ‘Blake Works’ de William Forsythe, que hizo para la Ópera de París con música de James Blake; otra pieza que hizo Justin Peck para el New York City Ballet; piezas de Balanchine…es muy diverso.

He tratado de que el común denominador sea la excelencia artística y que el público pueda vivir una experiencia irrepetible esa noche en el Auditorio.

Issac Hernández. (Foto: Archivo El Universal)

¿Tienes pensado volver a actuar después de (la serie de Manolo Caro) ‘Alguien tiene que morir’?

Sí, justo después de la pandemia me llegaron un par de oportunidades muy interesantes, aunque en ese momento me pareció importante darle prioridad a regresar al escenario como bailarín y aprovechar los años que tengo todavía de fuerza y plenitud; pero definitivamente espero que las agendas se vuelvan a acomodar para poder hacer más interpretaciones.

Fue una experiencia muy bonita, obviamente estuve muy cuidado, Manolo Caro tuvo un cuidado extraordinario no solo de mí, sino de mi personaje y de los compañeros con los que compartí créditos. Fue una experiencia muy emocionante para mí y me gustaría mucho volverla a repetir.

¿Cuáles de tus roles en el ballet consideras tú que han sido un parteaguas, o especialmente significativos por alguna razón, en tu carrera hasta ahora?

Yo creo que el primero que sentí verdaderamente como artista, más que solo como bailarín, fue el personaje de Lensky, en Onegin, con el San Francisco Ballet, tenía 19 años cuando lo interpreté y todavía tengo muy grabado en la memoria ese momento --después del duelo en el que Lensky cae al piso--, en el que me sentí totalmente envuelto por la historia, por la música, por la escena y me marcó, porque me enseñó todo lo que me faltaba aun vivir como artista.

Después, el Quijote que hice con Baryshnikov y que fue el que me ganó la nominación para el Benois de la Danse, ese fue muy importante también.

Issac Hernández. (Foto: Archivo El Universal)

¿Hay algún logro en el ballet –considerando que ya ganaste el Benois—que aun quieras alcanzar?

¡Otro Benois!, se ríe. No, yo espero poder aprovechar estos últimos ocho años que me quedan de plenitud física para construir algo importante en San Francisco.

Es la compañía que primero me dio una oportunidad y le tengo mucho cariño, además de que tiene una historia extraordinaria: es la primera compañía de ballet clásico que se fundó en Estados Unidos y me gustaría aprovechar estos años para ayudar a que se consolide todavía más a nivel internacional y también a que abra sus puertas a la comunidad latina y a los mexicanos en California y en Estados Unidos en general.

 Es uno de mis propósitos principales al regresar, creo que la comunidad mexicana en Estados Unidos ha tenido pocas oportunidades para consumir entretenimiento cultural de calidad y no solo eso, sino que tengan la oportunidad de participar en ella; entonces voy con toda la intención de lograr algo significativo en ese sentido. Digamos que puedo darme esa libertad porque mi ego está relativamente tranquilo en el ámbito profesional.

¿Y qué planes tienes para el futuro inmediato?

Después de ‘Despertares’, ya incorporarme de lleno a mi primera temporada de regreso en el  San Francisco Ballet, tenemos nueve nuevas creaciones que estrenaremos a partir de febrero; además, tengo funciones en París, en octubre, todavía con el Ballet Nacional de Inglaterra, que va a ser la despedida de Tamara (Rojo, su pareja) de los escenarios; posteriormente regreso a bailar con ellos al Teatro Real de Madrid, y con Raymonda, en mayo.

Y entre estos compromisos, tratar de pasar el mayor tiempo posible en San Francisco a donde nos acabamos de mudar; en mayo termino mi relación con el Ballet Nacional de Inglaterra y en octubre regresamos a Londres a terminar de empacar y ‘cerrar’ la casa.

Y ahora que tienes a Mateo, tu bebé ¿tienes pensado inculcarle el amor por el ballet como lo hicieron tus papás contigo?

Pienso que es inevitable porque Mateo pone su pianito con música clásica y baila, y me da mucho gusto porque el ballet ha sido algo muy positivo en mi vida y creo que podría serlo también en la suya, independientemente de lo que quiera hacer más adelante.

Issac Hernández. (Foto: Edgar Silva Fuentes para Clase)

¿Planeas tener más bebés?

¡A mí me encantaría! Vengo de una familia muy grande, pero también depende de la suerte que tengamos. ¡A mí me encantaría tener 12, uno más que mi mamá! Pero, hablando en serio, para mí ha sido una experiencia muy bonita, me ha cambiado mucho como persona, me ha hecho verme como mucho más sentimental de lo que pensaba que era y también me ha dado un centro desde donde construir alrededor, eso es muy importante y lo estoy disfrutando mucho.

¿Qué edad tiene Mateo?

1 año 4 meses. Empieza a darse cuenta cuando me voy y, por ejemplo, ahorita está un poco ‘destanteado’ con el cambio de casa, nueva guardería, nuevos niños…

Eso también tiene qué ver con que quiera estar más cerca de México y de mi familia: que tenga y que vea a sus tíos y a sus primos, poder darle esa oportunidad.

Entonces, ¿tu decisión de mudarte a San Francisco también tiene qué ver con estar más cerca de México?

Definitivamente, no solo para tener a la familia cerca sino para crecer con estos proyectos y otros más que tengo empezados y a los que me gustaría darles seguimiento, como lo que inicié hace un par de años con Marie Thérèse Arango, la Federación de Industrias Creativas; poderla consolidar es una prioridad y uno de los motivos de ubicarme cerca de México.

Issac Hernández. (Foto: Edgar Silva Fuentes para Clase)

Y una vez que pasen estos ocho años que mencionas te quedan como bailarín en activo ¿qué piensas hacer?

Yo tenía la idea de en algún momento participar en el aspecto político de la cultura en México, pero con el paso del tiempo me doy cuenta que tal vez puedo ser más útil desde fuera, construyendo este tipo de proyectos en los que se unen muchos esfuerzos para hacerlos posible, --incluyo a la sociedad civil--, y se comparte la responsabilidad.

Me llena de ilusión poder construir la Federación como un organismo independiente que pueda unificar al sector creativo y que podamos desarrollar proyectos, pero también defender prioridades y diseñar herramientas que nos permitan ser competitivos como industria, y ser coherentes con lo que está sucediendo en el resto del mundo. Yo creo que le dedicaré más tiempo a este proyecto que a ninguna otra cosa.

Temas Relacionados
Issac Hernández Gala Despertares