Montserrat Oliver, una diva del volante

La guapa modelo y conductora participa por primera vez la tradicional Carrera Panamericana, con un improvisado entrenamiento.

En el coche verde número 333 correrá la modelo junto con su navegante Gisela Ponce.  (Foto: Edgar Silva Fuentes)
En el coche verde número 333 correrá la modelo junto con su navegante Gisela Ponce. (Foto: Edgar Silva Fuentes)
Gente con clase Texto: Lariza Montero/ Fotos: Edgar Silva Fuentes 14/10/2015 17:45 Actualizada 13:00

Llega y su presencia es avasalladora. Evidentemente por su atractivo físico pero también por su inagotable energía, su manera de reír a carcajadas y un sentido del humor e inteligencia que dejan ver su belleza interna. Tiene un aroma enigmático y sutil. Cuando contesta las preguntas se acerca y abraza como si hubiera una confidencia ganada por años de conocerte.

Montserrat Lourdes Socorro Oliver Grimaud participará en la Carrera Panamericana, en el equipo “Racing for the Planet” con Gisela Ponce, en un Ford Coupé 1951 color verde, cuya causa es la protección al medio ambiente y el respeto a la naturaleza. En la escuadra también participan Ana Gabriela Peralta y Leslie González en un Chevrolet Bel Air rosa, su causa es la detección temprana del cáncer de mama. 

Las cuatro mujeres buscan apoyar, con estas causas específicas, una importante iniciativa: el empoderamiento de la mujer. Además lo harán en autos eléctricos, imponiendo así una nueva categoría: autos de velocidad cero emisiones, conducidos por mujeres que corren con causa.

Empieza a correr la grabación, ella mira por una ventana su auto y dice: “Me voy a subir a ese coche y me voy a volver un demonio” y ríe a carcajadas. Le pregunto si ha practicado para esta carrera y me cuenta que en su viaje más reciente a Eslovaquia con una amiga (Yaya Kosikova) rentó un auto en Viena y se fue de allí a Bratislava y a otros lugares, manejando a 'todo lo que daba' en las autopistas de Europa, con el sonido permanente de la alarma de alta velocidad y explica: “tenía que practicar, sino cuándo”, mientras su amiga la reclamaba: ‘¿aquí? estás loca, nos van a detener”. 

 

 

 

¿Por qué participar en “Racing for the Planet”?

Por el empoderamiento de  la mujer y porque es la primera vez en la historia de esta carrera que se va a correr con un coche eléctrico y para ayudar a conscientizar a la gente de que hay que cuidar el planeta. Respetar la naturaleza y no contaminar incluso, a nosotros mismos.

 

¿Qué importancia tiene abanderar la causa del empoderamiento femenino, con esta carrera?   

Estamos cuatro mujeres en este equipo y estamos haciendo lo que nos gusta y luchamos por hacerlo. Es como decir: “Sí puedo, disfruta la vida porque tienes derecho”. Porque las mujeres desde que nacemos, nos enseñan a cuidar muñecas es decir, a cuidar a otros, te entrenan para cuidar a alguien y a tener ese sentido maternal de cuidar a la demás gente. Pero debemos empezar por nosotras mismas porque si no estás feliz contigo y enraizada, tampoco puedes dar esa genuina ayuda y apoyo a otros seres humanos.

 

Rompes con un paradigma haciendo una actividad considerada “masculina”, pilotar un auto…

¡Es que a mí la adrenalina me fascina! Ya dije que yo las partes aburridas de la carrera no las quiero hacer, sólo las de velocidad. Los tránsitos que los haga Gisela (ríe). 

 

Esta regia de 49 años, ha sido mordida gravemente en una pierna por un perro en el Mundial de 2014, cuando visitó una favela canina. En el 2010, mientras jugueteaba con una leona, ésta le mordió un dedo índice que le tuvieron que reconstruir mediante una intervención quirúrgica. Se ha fracturado dos veces la mano, ha volado sobre las alas de un avión mientras éste realizaba acrobacias a miles de metros de altitud. En los Juegos Olímpicos de China comió ratas y cucarachas. Se ha metido en una cueva llena de murciélagos y le ha dado de comer a una hiena con su boca… no hay duda de su debilidad por la adrenalina y los deportes extremos.

 

 

 

¿De dónde viene este gusto por la adrenalina?

No me gusta la monotonía, soy una persona que se aburre muy rápido. El otro día estaba pensando en esto y concluí que –quizá- mi primo Diego tenga la culpa de esto. Era de mi edad y muy travieso, tenía una ponymoto y nos subíamos juntos, nos subíamos al techo de su casa y nos aventábamos desde allí. Nunca nos pasó nada de niños pero pregúntame dónde está ahorita. ¿Dónde? –pregunto-  Está muerto. A los 23 años se mató pilotando un avión, cuenta con nostalgia.

 

Con él siempre jugaba a ver quién aguantaba más y el juego de “el último vieja” y corría y al final decía: “Pero si soy vieja” (ríe). De niños siempre teníamos esa competencia de ver quién aguantaba más, quién se atrevía y eso me ha durado hasta hoy. Un día alguien me dijo: “¿Tú te quieres morir?, ¿estás muy deprimida o a mal con tu vida?” Y yo respondí: “No, al contrario, estoy muy contenta”. Entonces ¿por qué haces estas cosas, para matarte?, ¡lo hago porque me gusta vivir, porque no estoy deprimida!

 

Es la primera vez que corres ¿no te da miedito?

¡No! miedito que les dé a los otros corredores y al equipo, más vale que esos coches estén bien porque me voy a subir y me voy a volver loca porque (con la velocidad) me pega la adrenalina durísimo. Tengo miedo de los tránsitos, de las etapas en las que no corres y hay tráfico, eso me da miedito.

 

Y de la adrenalina, también a la hiperactividad... ¿en qué andas, además de la carrera?

Afortunadamente me ha ido muy bien este año entre mi programa (MoJoe), mi marca Royal Closet y estoy lanzando otra que se llama RC by Montserrat Oliver, soy embajadora de la campaña global de una marca de whisky y también de una marca de tecnología. 

 

 

 

Y físicamente ¿has tenido algún entrenamiento?

Cuando estoy en México hago electrotraining; te ponen un chaleco que te da toques eléctricos y haces TRX o pesas o lo que sea junto con esta estimulación. Hoy fui con un primo a hacer ejercicio, porque mencionó: “Prima tu te hiciste algo, traes la panza muy marcada” y yo: “¡No! sólo hago este ejercicio” y cuando él lo probó, dijo: “Ahora si ya te creo que no te operaste nada”. Esta disciplina sólo se puede hacer dos veces a la semana durante media hora por el esfuerzo y condición que requiere.  Lo practica el atleta Usain Bolt.

 

¿Quién te acompaña en esta carrera?

Quiero que mi amiga Yaya, que también es fotógrafa, vaya conmigo para que haga fotos en algunos trayectos de la carrera. Pero con la que comparto la aventura de ir manejando es con Gisela, la navegante.

 

¿En qué intuyes que vas a pensar durante estos siete días de trayecto?

Que tengo calor, que me duelen las nalgas, que porque no me traje un cojín para sentarme, ¡no sé! No lo he vivido nunca pero es lo que me estoy imaginando… cuántos coches, qué paisajes y que Gisela y yo platicaremos ¡de todo!   

 

 

¿Qué le dices a tus fans y a los de la carrera?

Que ahí nos vemos, que se lleven pósters verdes con jaguares, así es mi coche y soy el número 333. 

Montserrat tiene una obsesión con el número 33, su twitter, instagram y moto lo tienen y siempre ha estado muy presente en su vida. “Alguien en un programa de MoJoe me dijo que es el número de la virgen y mi mamá siempre me inculcó el amor por la Virgen María”, y agrega: “Cuando me invitaron a correr dije: `quiero el número 3´, y no se pudo, entonces el 33 y tampoco, y el 333 era de Emilio Azcárraga así que le hablé por teléfono y le dije: ‘¿Me prestas tu número?’ y me dijo: ‘Sí, agárralo’. 

 

¿Qué viene después de la Panamericana?

Después de la carrera me voy a Escocia, al castillo de Johnnie Walker con Jude Law. También vamos a cambiar toda la imagen de MoJoe y otras cosas.

 

 

Eres la primera mexicana y latinoamericana en ser embajadora de una campaña global en la que participan personalidades como Jude Law, Zhao Wei, Jenson Button, Hass&Hahn y que se transmitirá en 120 países ¿cómo te llegó la propuesta? 

Cuando platiqué con los de la marca les dije: “¿Por qué me escogieron?” Y me contestaron: “Hicimos un estudio mundial de gente sobresaliente, que además tuviera las características y cualidades de la marca entre las que destaca: disfrutar lo que haces”. Tenían una lista en la que yo estaba por encima de personajes como Cuarón e Iñárritu. Eso fue muy satisfactorio y siendo mujer ¡más! Se me hace como un reconocimiento a mi carrera, sin querer. 

 

 

¿Cuáles fueron los obstáculos para lograrlo?

Primero mis papás no querían que modelara, luego tuve que luchar con la creencia de que ‘si eres bonita, eres tonta’, también con que si eres modelo, te ves muy femenina y usas tacones, no puedes hacer cosas como aventarte de un avión, etc. Yo hago lo que me gusta y se me antoja.

 

Pero tiene su precio defender tu libertad ¿no?

Sí, exactamente. He aprendido que nunca le vas a dar gusto a todo el mundo hagas lo que hagas, por eso aprendí que te tienes que dar gusto a ti misma y ser feliz. Entre más seas congruente con lo que dices y haces, más respeto y admiración tienes de las demás personas.

 

¿Consideras, en algún momento de tu vida, ser mamá o formar una familia?

¡A esta edad, no! Cuando me casé tuve la idea de tener cuatro hijos pero no se dieron las cosas. No tengo planes de ser mamá. Si en un futuro se me antoja tener un hijo prefiero adoptar y no tener hijos sólo para ver “cómo me salen”.

 

 

 

En el tema del amor ¿cómo andas?

Estoy feliz, no hablo mucho de mi vida privada aunque todo el mundo quiera ventanear cosas. ¿A quién le importa mi vida privada? 

 

Tu idea del amor ideal ¿cuál es?

Era como el de la película “Pide al tiempo que vuelva” (Somewhere in Time) esa era mi idealización del amor de hecho, me casé con un chavo parecido a Christopher Reeve ¡así de obsesiva! Con el transcurso de la vida, me di cuenta de que yo creía que un amor era para toda la vida y sí, cuando quieres a alguien es para toda la vida, pero la vida se va transformando y hay varios amores que te topan y cada vez son mejores. El amor más importante es el que debes tener hacia ti misma y desgraciadamente es el último que obtenemos, porque siempre lo buscamos en otros.

 

 

El año pasado fue muy difícil para ti y has hablado poco al respecto…

Sí, se murió mi mamá y fue súper difícil, no había hablado al respecto. Porque sentía que toda mi energía, mi drive, me lo daba mi mamá. Todo lo que hacía era para que ella se sintiera orgullosa de mí, para demostrarle que tenía una hija que le iba bien y que, aunque era mujer, hacía muchas cosas.  Pensé: “Ya fui, ya vine, ya se murió mi mamá, de qué se trata esto, tener una pareja, y otra pareja y otra y over an over again, ¿de eso se trata la vida?”. 

 

En ese impasse, Montserrat tuvo una epifanía: “En un viaje, manejando en Los Hamptons, empecé a ver remolinos y me acordé de mi mamá y después me llevaron a un faro que era igualito al de ‘Somewhere in Time’ y de repente, tuve muchas ganas de llorar y empecé a ver el mar, la naturaleza y pensé: ‘¡Y yo tan deprimida y mira qué linda está la vida!’, vi las cosas bellas de alrededor y empecé a sentir eso bonito que siempre sentí en mi interior y luego me subí al coche y al encender la radio sonó ¡la canción de ‘Somewhere in Time’! y me acordé de una frase de la película: “Come back to me”, en la escena donde la chava se va, y dije: ‘Se tuvo que morir mi mamá, tuve que pasar por todo lo que pasé, para darme cuenta (se le corta la voz y se le llenan de lágrimas los ojos) que ese amor que idealizaba y ese “come back to me” en realidad, era un “come back to myself”’. 

 

 

¿A quién le dedicas la carrera?

Son varias dedicatorias: una es a mi mamá que siempre fue lo más importante en mi vida. Otra es alguien con quien quiero recorrer varios caminos y vida pero ¡no te voy a decir quién es! Pero sobre todo la dedico a la gente que está atorada en un gran obstáculo en su vida, para que siga andando porque igual que en mi carrera, habrá obstáculos, pero también paisajes, compañeros de camino, experiencias buenas y malas porque si no hubiera cosas malas, las buenas no serían tan divertidas. Y en esta carrera de la vida, nadie está entrenado para vivirla.

 

La edición número 28 de la Carrera Panamericana empieza el 16 de octubre y termina el 22. La ruta comienza en Chiapas y termina en Durango e incluye la Ciudad de México, Oaxaca,  Toluca, Michoacán, Guanajuato y Zacatecas.