María Félix, el lujo hecho mujer

La Doña, como también se le conocía, era propietaria de una lujosa joya que fue conocida como el collar de la discordia

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Fotos: Archivo EL UNIVERSAL
Gente con clase Redacción Clase 08/04/2019 13:27 Actualizada 14:32

Hace 105 años nació María Félix y han pasado 17 desde el día en que murió a causa de un paro cardíaco. La Doña, como era conocida, es recordada por la perfecta combinación entre su fuerte personalidad, su belleza y la lujosa vida que tenía, la cual se reflejaba por sus glamurosos trajes de Balenciaga, Christian Dior e Yves Saint Laurent, los cuales, eran combinados con sus exclusivas joyas, por ejemplo, el collar que le regaló Jorge Negrete.

Esta pieza es una de las más recordadas, no solo por ser espectacular, sino también por su historia. Aunque el actor Jorge Negrete y María Bonita, como también se le apodaba a la actriz, se odiaron por muchos años, el 18 de octubre de 1952 unieron sus vidas en una ceremonia que se consideró como la boda del siglo; en ella, el charro cantor le regaló a su amada el famoso collar de esmeraldas, del cual la diva se enamoró de inmediato, pues se trataba de un objeto lujoso que iba acorde a su personalidad.

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Por desgracia, el amor entre las dos estrellas de la época del cine de oro mexicano duró poco debido a que el 5 de diciembre de 1953, Negrete murió por un daño hepático, de acuerdo con EL UNIVERSAL. Pero la pérdida del actor no fue el tema clave durante los siguientes meses, sino la disputa que se originó entre María Félix y la familia de su difunto esposo todo por la dichosa joya que nunca fue pagada, es decir, Jorge Negrete dejó una deuda de 300 mil pesos -y otras tantas debido a su costumbre de despilfarrar el dinero- que le fueron heredadas a su hermano, David.

A raíz de ello, y considerando que la heredera universal del charro cantor fue su única hija biológica Diana -a quien procreó con Elisa Christy-, David le exigió a La Doña regresar el collar de esmeraldas para liquidar la deuda, pero ella se negó al decir que fue un regalo de su esposo.

“¿Quién encargó el collar?, ¿Jorge o yo?, pues cóbreselo al muerto, lo caído, caído está”, dijo la actriz.

El problema no terminó ahí, pues en 1954 María Félix llegó al aeropuerto de México para viajar a Francia -el país del que estaba enamorada-, pero fue retenida por dos policías, quienes le explicaron que no podía salir del territorio nacional a menos que regresara la joya.

“Lo consideraba mío y me pareció un atropello querérmelo arrebatar. ¿Qué culpa tenía yo de que Jorge no lo hubiera pagado?”, dijo en su momento la diva.

Al final, el collar fue pagado en su totalidad, algunos dicen que fue la propia actriz quien desembolsó los miles de pesos, otras versiones apuntan a que su nuevo esposo, el francés Alex Berger, fue el responsable de saldar la deuda para que su amada disfrutara de su preciado collar de esmeraldas.

Por su puesto que esa fue la posesión más conocida y polémica de la actriz, pero hubo otras que vale la pena recordar como el collar de serpiente que La Doña le encargó a Cartier en 1968. Éste, que actualmente forma parta de la colección de la fábrica francesa de joyas y relojes que la creó y ha dado la vuelta al mundo en diferentes exposiciones, es un compuesto de platino, oro blanco, oro amarillo, dos esmeraldas -a modo de los ojos del reptil- esmalte verde, rojo y negro. La pieza tiene 2 mil 473 diamantes en total y es de 178 mil quilates.

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Pero la famosa serpiente no fue el único pedido especial de María Bonita, en 1975 regresó nuevamente a la tienda de Cartier, según la historia que cuenta en el medio español ABC, entró al establecimiento abrazando a una cría de cocodrilo y lo dejó frente al joyero para decirle que quería una copia exacta del reptil hecha de piedras y metales preciosos.

Los fabricantes de joyas se lucieron con la creación, pues crearon dos piezas únicas, el primer collar está hecho de diamantes amarillos y el segundo de esmeraldas. Los cocodrilos se pueden usar juntos para formar un collar o por separado en forma de broches.

Estas tres joyas son las más recordadas de María Félix por su valor y excentricidad, pero ella siempre salía luciendo lujosas piezas y prendas para crear su propia imagen, no por nada Octavio Paz dijo en alguna ocasión que ella era “el único mito femenino creado por una mujer. Ella se inventa, ella se hace”.

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