Hace unos días, Diego Fernández de Cevallos festejó su cumpleaños. Y, como ya es tradición, lo hizo con una gran comida a la que asistieron  infinidad de personajes de la vida pública mexicana. En esta ocasión, la reunión tuvo lugar en la exhacienda La Barranca, en Jerécuaro, Guanajuato. Y hasta ese hermoso lugar llegaron más de 800 personas. En la mesa principal se encontraban, por ejemplo,  el empresario Carlos Slim y Eduardo Medina Mora, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Acompañándolos, estuvo David Ross, gran amigo del Jefe Diego. El famoso fotógrafo no solo dirigió unas emotivas palabras al festejado, sino que develó un retrato tamaño gigante de él que, dicho sea de paso, realmente logró la admiración de los asistentes.

Una de las cosas que más llamó la atención de la tarde fue la presencia del político y abogado Ricardo Anaya, quien reapareció en los círculos sociales del país. Y no solo hizo acto de presencia, sino que repartió abrazos por doquier. Uno de los más inesperados fue para el exsenador Javier Lozano, quien no se esperaba esta muestra de afecto. Lo digo, porque ambos nos quedamos congelados. Afortunadamente, la sorpresa duró unos cuantos segundos, tras los cuales regresamos a nuestra mesa para comentar el hecho con Alejandro Cacho, que iba acompañado de su pareja, la conductora Alma Saint Martin y Julio Di-Bella, con su esposa, Maru Díaz de León.

Diego  Fernández de Cevallos cumplió  78 años. Estuvo acompañado en todo momento por su esposa, Liliana León Maldonado, quien llevaba un vestido largo azul grisáceo y un hermoso rebozo amarillo.

También asistieron  Rebeca Clouthier Carrillo, Xóchitl Gálvez Ruiz, Olga Sánchez Cordero, Enrique Burgos y los gobernadores de Colima, Aguascalientes y Guanajuato: Ignacio Peralta, Martín Orozco y Diego Sinhue, respectivamente. Hubo varios ausentes pero, según comentaron, ese mismo día tuvo lugar la boda de Juan Zavala.

Quienes regresaron muy temprano a la CDMX fueron el periodista Sergio Sarmiento y su pareja, la escritora erótica Mónica Soto Icaza, así como el columnista Pablo Hiriart, Marko Cortés, actual dirigente nacional del Partido Acción Nacional, y Mauricio Kuri, senador y coordinador del grupo parlamentario de Acción Nacional.

Esta semana fuimos invitados a una exclusiva comida de la pareja conformada por la conductora y columnista Bibiana Belsasso y el periodista y analista político Jorge Fernández Menéndez. La celebración fue por partida doble porque ese día, la columna de Jorge,  titulada Razones, cumplía 30 años desde su aparición. Por eso, estaba ahí el escritor y analista Pablo Hiriart quien, según dijo, fue el primero que le dio la oportunidad de escribir en el hoy extinto diario El Nacional.

 

Bibiana, por su parte, celebraba la salida de su libro Muy personal con…, de editorial Cal y Arena. Ella nos contó que en la presentación, en la FIL de Palacio de Minería, estuvieron como invitados especiales Rafael Pérez Gay, Xavier Velasco y Raúl Quintanilla —director de escena, maestro de actuación y de dirección—, y comentó que compila 67 entrevistas con personajes de la cultura, la política y el arte.

 

Por ello, en la reunión no podía faltar el maestro Quintanilla, acompañado de su esposa, Ángela Fuste. Otra pareja que asistió fue la formada por Carlos Almada López, exembajador de México en Japón, pionero del sistema electoral en México, servidor público de carrera, acompañado de su esposa, Mara Madero. Él nos platicó de la maravillosa cultura japonesa y de la experiencia de vivir en Kioto.

 

Del otro lado de la mesa estuvieron Clara Scherer, gran activista de los derechos de la mujer, y su marido, Diódoro Carrasco, exgobernador de Oaxaca. Ella nos compartió su visión acerca de los refugios temporales para las mujeres y las estancias infantiles. Diódoro, por su parte, nos platicó que asistió a la inauguración del estadio de los Diablos Rojos, y nos platicó algo de lo ahí sucedido. Resulta que él es muy amigo de Alfredo Harp Helú, gran empresario mexicano con importantes inclinaciones filantrópicas y afición deportiva, especialmente
del béisbol. Según nos contó Diódoro, Alfredo Harp Helú cumplió en 1994 uno de sus más grandes sueños: adquirir el equipo Diablos Rojos del México, pero desde mucho antes se ha dedicado a la educación integral en México para los jóvenes, complementando su educación formal con la deportiva y cultural. Entre risas, pasamos la tarde platicando sobre México, hasta que llegó la hora de despedirnos y agradecer a nuestros anfitriones.