Cena en Morelos

Desirée Navarro 13/06/2019 19:39 Actualizada 19:39

Quien aún no haya experimentado una buena cena degustación, se ha perdido de una experiencia sensorial en la que convergen los cinco sentidos.

Recientemente tuve la grata oportunidad de ser invitada por Hoteles Tesoros de Morelos y Guerrero en su última cena con maridaje de la temporada, en la cual comprobé dos teorías.

La primera es que los empresarios funcionan muy bien cuando unen esfuerzos y ponen a trabajar a todo sus dotes mercadológicas. Y la segunda es que, a falta de recursos para la promoción turística, ellos mismos se obligan a ser cada vez más creativos en su marketing.

Edelmira Gómez, directora general del hotel boutique De Cantera y Plata en Taxco, Guerrero, que forma parte del grupo Tesoros de México, me llamó hacía varias semanas para que apartara la fecha para una visita, y el día por fin llegó.

El lugar donde nos hospedamos fue el hotel Anticavilla, en Cuernavaca. No lo conocía y debo reconocer que es un bellísimo sitio, recién remodelado, con amplias habitaciones minimalistas decoradas con obras de arte contemporáneo, un hermoso jardín y un delicioso e inigualable spa.

Una vez hospedada, fijamos una hora y punto de reunión para

trasladarnos a la ExHacienda de Cortés, lugar tradicional donde se han llevado a cabo infinidad de bodas y festejos sociales así como filmaciones de todo tipo de películas, series y novelas.

Al llegar,  ya nos esperaba el maestro Humberto Hernández Haddad, subsecretario de Turismo Federal; Elena Peña Núñez, actual  directora de Fitur Morelos; la secretaria de Economía y del Trabajo, Ana Cecilia Rodríguez, así como empresarios de los estados de Morelos y Guerrero, todos ellos amantes del buen comer y de los buenos vinos, para iniciar la experiencia de degustación y maridaje.

La cena estuvo compuesta por un delicioso menú de Langostino en mole de jamaica; Crujientes de pato en salsa de tamarindo; Sorbete de kiwi con ginebra; Rack de cordero en costra de frutos secos con reducción de salsa de menta y Cheesecake de queso de cabra en salsa de maracuyá y guanábana.

El maridaje se hizo con Bocelli Prosecco para el primero y el último tiempos. Para el segundo, Lealtanza de Rioja, España, cosecha 2016. Y para el cordero, eligieron Surco Rojo, del Valle de San Vicente, en Baja California.

La recomendación, después de tan grata experiencia, es darse la oportunidad de conocer estos maravillosos lugares que tenemos en nuestro país y darnos cuenta de su calidad hotelera y gastronómica.

La siguiente parada será en uno de los hoteles más románticos de México: De Cantera y Plata, en Taxco, donde pienso pedir sus maravillosos tacos de pato, que son  una de sus especialidades.

En noviembre próximo se llevará a cabo el Congreso Nacional de Tesoros de México de Morelos y Guerrero, de donde seguramente surgirán más grandes ideas para promover el turismo de estos estados de la República.