Las travesuras de “Falcon”, “Mía”, “Midas”, “Nala”, “Peca” y “Galas” hacen de la vida de la actriz toda una aventura.
TEXTO: STAFF Clase / FOTOS: Alex Saldaña
Fran Meric ama los perros y dedica su vida a rescatarlos y darles amor.  (FOTO: Alex Saldaña)

Fran Meric ama los perros y dedica su vida a rescatarlos y darles amor. (FOTO: Alex Saldaña)

Hasta la fecha, ‘Falcon’ es el amor más grande de mi vida. Lo amo. Lo he llevado conmigo a viajar a todas partes. Él siempre sabe lo que tengo”

Al tocar el timbre, se desata un concierto de ladridos y luego   escuchamos la voz de Fran Meric, quien nos pide paciencia para organizar a su manada. Tras unos minutos, abre la puerta y sus carismáticos canes saludan con afecto. Para la guapa actriz, ese tipo de convivencia es algo natural: “Crecí rodeada de perros. Mis padres llegaron a tener criadero”,  afirma mientras busca las correas de sus hiperactivos acompañantes.

Hace ocho años llegó un pequeño west highland white terrier, a quien nombró “Falcon”. “Cuando yo me vine a vivir a México, dije: ‘Estoy muy sola en casa’. Me faltaba algo, un compañero de vida. Tenía 25 años. Iba pasando por una tienda de mascotas y una chica lo tenía en las manos. Yo iba con mi mamá y le digo: ‘Mira qué hermoso perro’. En realidad siempre he estado en contra de estas tiendas porque no los cuidan ni los tratan bien. El perro no quería estar con la niña. Me vio y empezó a hacerme ‘fiestas’  y me enamoré. Fue amor a primera vista”, cuenta. 

Despúes, llegó una sonriente perrita mestiza, cubierta de diminutos lunares: “La segunda perrita que tuve fue ‘Peca’. Fui a la inauguración de un hotel en Veracruz y ahí la conocí. Se metió entre mis pies cuando yo estaba en el comedor. Vi que huía de los meseros. Ella me comenzó a seguir a todos lados e incluso, se quedaba afuera de mi cuarto.  Me enteré, por la administradora del hotel, que la maltrataban los trabajadores, que le pegaban. Por eso, ella huía. Tan sólo tenía siete meses”. Meric había llegado en la avioneta del dueño del hotel, así que, “platiqué con él, para decirle que me quería quedar con esa perrita y por supuesto subirla a la avioneta de regreso. Lo aceptó. Me la traje, hace como seis años”.

Sin embargo, “Peca” venía con un premio: ¡estaba embarazada! “Tuvo tres cachorritos. De los cuales coloqué a dos y el tercero nadie lo quiso, por ser mestizo. Y como yo estoy en pro de la adopción, me lo quedé. Nunca pensé que iba a crecer de este tamañote, pero ‘Galas’ es de lo más lindo”, explica.

Aunque “Falcon” se llevaba bien con “Peca” y “Galas”, Fran consideró importante regalarle una pareja. “Así llegó ‘Mía’ hace como cuatro años, la compré y, en un descuido mío, se cruzó. Un día que me fui a grabar, Raúl (su esposo y quien sospechaba del embarazo de ‘Mía’) se la llevó al veterinario; cuando regresé, había letreros por toda la casa que decían: ‘Felicidades, vas a ser abuela’”, recuerda.

“Mía” tuvo ¡siete cachorros! “Fue un proceso muy contradictorio en mí, pues yo hago campañas en pro de la adopción y sí, de pronto, me dio coraje conmigo, por el descuido. Pensé: ‘No puede ser que por mi culpa haya siete perros más en el mundo, cuando hay miles en la calle que necesitan amor y cariño. Más cuando todo el tiempo estoy rescatando perros en la calle”, confiesa.

Afortunadamente, a cinco de los siete les consiguió un hogar y se quedó con  “Midas” y “Nala”. La actriz sabe que, además de compañía, hay un compromiso por el bienestar de todos, por lo que se preocupa por su limpieza, alimentación,  salud y el estado emocional de sus amigos de cuatro patas. “Ellos no hablan, así que tienes que poner mucha atención en sus necesidades”, concluye.

 

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