La casa real de Noruega se encuentra de luto tras la muerte del rey Harald V, quien partió el viernes pasado a los 89 años tras días de hospitalización a causa de una infección bacteriana en el torrente sanguíneo.
Tras darse a conocer su fallecimiento, comenzaron los protocolos para despedir al soberano y, como parte del proceso de sucesión, se anunció a su hijo, Haakon, como el nuevo rey de Noruega.
Durante estos días, la familia real de Noruega se ha mostrado más unida que nunca, dejando ver la cercanía que los caracteriza en medio de la despedida del rey Harald V.
Este fin de semana se celebró la primera misa en memoria del soberano en la iglesia de Asker, donde el rey Haakon VIII estuvo acompañado por su mamá, la reina Sonia, así como por sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus.
La reina Mette-Marit no estuvo presente en el oficio religioso debido al proceso de recuperación que atraviesa tras el trasplante de pulmón al que se sometió en junio.
Posteriormente, este lunes, como parte de los protocolos para despedir al monarca, se llevó a cabo el traslado del féretro del rey desde el Palacio Real de Oslo hasta la Capilla del Palacio, en el que asistió Mette-Marit y su hijo Marius Borg Høiby.
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El hijo de la reina Mette-Marit de Noruega se integró a la escolta de honor para trasladar el ataúd junto al rey Haakon, la princesa Ingrid Alexandra, el príncipe Sverre Magnus, la princesa Martha Luisa y sus hijas Maud Angélica, Leah Isadora y Emma Tallhua Behn.
El joven de 29 años lució un traje en color negro, mostrando la solemnidad con la que se maneja el protocolo. Sin embargo, su presencia llamó por completo la atención debido a la reciente polémica que enfrentó tras ser condenado a cuatro años de prisión.
Marius Borg, hijo mayor de Mette Marit, fue condenado tras ser declarado culpable de diversos delitos, entre ellos agresiones y abusos sexuales.
Aunque nunca ha sostenido un título real ni desempeñado funciones oficiales dentro de la monarquía, Marius Borg creció muy cerca de la familia real.
Fruto de una relación anterior de Mette-Marit antes de su matrimonio con el entonces príncipe heredero Haakon, compartió su infancia junto a sus hermanastros, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, formando parte del entorno más cercano de la Casa Real.
El pasado febrero, Marius Borg fue enviado a prisión preventiva mientras avanzaba el proceso judicial, y posteriormente, el 15 de junio, el Tribunal de Distrito de Oslo emitió su veredicto final, condenando a Marius Borg a cuatro años de prisión.
Durante el juicio se presentaron diversas pruebas, incluyendo grabaciones realizadas por el propio acusado, mensajes y testimonios que resultaron determinantes para la sentencia.
Ahora, el joven reapareció en medio de su arresto domiciliario, lo que llamó la atención por completo debido a la polémica que enfrenta la familia real de Noruega.
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