Ni la inminente lluvia pudo minar el entusiasmo de más de 850 personas que se dieron cita en el Centro Cultura Mexiquense Anáhuac, para ser partícipes de un acto de amor y solidaridad para con la protección de niñas y niños que les brinda la Fundación Save The Children.
La mística que genera la sinergia emocional de partituras de piezas emblemáticas, fue determinante para que los asistentes donantes gozaran de “Un Concierto por la Niñez”, la iniciativa a la que, por tercera ocasión, se suma la Orquesta Sinfónica de Minería, organización artística bajo la dirección de Carlos Miguel Prieto, quien pone su talento al servicio de la noble causa que lleva empoderando a la niñez y adolescentes, a través del impulso de la calidad educativa en varios estados de México.
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El Centro Cultural ubicado dentro de la Universidad Anáhuac Campus Norte, se blindó de notas armónicas desde el primer acorde ejecutado por la Sinfónica, en un programa musical en el que se exaltó la mexicanidad a través del tiempo y latitudes, la solidaridad y la lucha a favor de prójimo, así como la riqueza cultural del país.
Con las obras 'Este era un rey' y 'La noche de los mayas' de Revueltas, 'Danzón núm. 2' de Arturo Márquez, se elevó el ánimo festivo y seductor que ofrece el ritmo musical, para después cerrar con un partitura por demás conocida por los mexicanos, el 'Huapango' de José Pablo Moncayo.
Carlos Miguel Prieto exhortó a los invitados, entre una pieza y otra, a que la música sirva para motivar los corazones hacia la ayuda de jóvenes que pueden encontrar, a partir del arte, una razón para impulsar su vida y futuro. Así los asistentes se volcaron en aplausos de pie al final del concierto, celebrando la cooperación y ser parte de un motor de cambio con la niñez mexicana. Y al salir del recinto, como un signo de armonía, la lluvia había cesado.