Mauricio Ochmann está por los cielos

El actor cuenta desde lo difícil que fue crecer como un niño adoptado hasta su lucha por alcanzar sus sueños.

El guapo actor posó para nuestras cámaras en La casa del silencio de Tepoztlán, Morelos.  (Foto: Alexander Saldaña)
El guapo actor posó para nuestras cámaras en La casa del silencio de Tepoztlán, Morelos. (Foto: Alexander Saldaña)
Gente con clase Brenda Ignorosa 27/08/2015 14:21 Actualizada 13:00

Todo comenzó en “La casa del silencio” en Morelos, Tepoztlán. Mauricio llegó muy sonriente y sencillo, manejando su propia camioneta. 

El actor saludó a todos los que nos encontrábamos en el lugar. Muy simpático y relajado, empezó a bromear con el equipo de CLASE

Luego se cambió de ropa, mientras nos preguntaba qué prenda se le veía mejor. Pidió un cafecito y se comió un plato de fruta: se ve que Mau es de buen diente. 

Durante la entrevista se mostró sincero, relajado y sobre todo con un corazón abierto. ¿Cómo no nos íbamos a sentir así? Si mientras teníamos esta entrevista -que a momentos se sentía como una plática entre amigos -se escuchaban a los pájaros cantar y el agua caer de una plácida fuente. 

En esta amena conversación, nos enseñó su transparencia, autenticidad y todo lo que ha luchado para ser feliz. 

Sabemos que tu mamá es pintora. ¿De ahí surgió tu interés de ser artista?

La verdad mi mamá adoptiva es muy artista, pintaba mucho para la casa de cultura de Querétaro y hasta la fecha realiza vitrales. Mi mamá biológica no sabemos, soy adoptado, pero la realidad es que desde los cuatro años me preguntaban, ¿que quería ser de grande?, y en vez de decir piloto, bombero o astronauta, siempre decía que actor.

¿Y por qué actor?

Porque me encantó, empecé a hacer obras de teatro en la escuela, ya sabes en kinder que te ponen a hacer el arbolito tres, el pingüino de Mary Popins, Peter Pan y lo amé. Amé estar representando a diferentes personajes, claro a nivel kinder pero aún así, el hacer un mundo paralelo al que vivo fue como magia para mí. También creo que de alguna manera fue terapéutico, por mi historia, infancia... Era un lugar donde me sentía seguro.

 

¿Cómo eras de niño?

Era aventurero, me encantaba explorar en la naturaleza y también era animalero. Era el típico niño que llegaba con lagartijas y así. Sin embargo, era medio introvertido y no tan sociable. Por esta parte de la adopción sucedió que tenía el apellido Sánchez que era el de mi primer padre adoptivo, sin embargo, yo ya estaba viviendo con mi segundo padre que era Ochmann. Yo me acuerdo que en la escuela me ponía Ochmann y los maestros decían pero no te llamas así, por lo tanto se hacía todo un relajo. Estaba en una época de búsqueda de identidad, lo bueno es que la directora de la escuela estaba pasando por un proceso de adopción, me entendió perfecto y habló con todos para que me dejaran poner el apellido que yo quisiera. La realidad es que yo vivía en una familia donde todos eran Ochmann, por lo tanto yo quería ser un Ochmann, después ya vino la adopción legal de nombre, pero digamos que mi infancia sí fue algo difícil. Es por eso que digo que la actuación me ayudaba a exorcizar mis emociones.

 

¿Fue fácil entrar a la actuación?

Desde los cuatro años me tiraban de a loco. Cuando terminé la prepa en Celaya me fui a México y coincidió que me reencontré con mi primer padre adoptivo, además inicié mi carrera profesional con Héctor Suárez en un programa que se llamaba "La otra cosa". Para mí era divertidísimo porque eran muchos sketches y podía transformarme en diferentes personajes. Y claro, que me dijeron estudia algo, te vas a morir de hambre, estudia una carrera de verdad, pero yo le seguí y le seguí y me fui a los Ángeles a prepararme. Con perseverancia se puede todo, hoy estoy muy agradecido por lo que soy y porque hago lo que me apasiona desde chiquito. 

¿Qué es lo más te gusta de tu hija Lorenza y cuántos años tiene?

Tiene 11 años y lo que más me gusta es que tiene una inteligencia emocional enorme y tengo una comunicación muy profunda con ella, platicamos de todo; el bond es padrísimo.

 

¿En qué se parece a ti?

A niveles internos sí es muy artista; más que la actuación, le gusta pintar, bailar, y la onda de la producción, como buena mujer lo suyo es dirigir. Tiene una forma de ver la vida tranquila, no es impulsiva y es muy observadora y analítica.

 

¿Qué es lo que más les gusta hacer juntos?

Nos gusta disfrutar de la naturaleza, cocinar, ir al cine, tirarnos en la cama a platicar, y jugar juegos de mesa. El favorito es "UNO". Ella es muy buena y nadie le puede ganar.

 

¿Cómo se lleva Aislinn con Lorenza?

¡Increíble! Son de esas cosas que no puedes fabricar. Yo no le puedo decir a Ais, Lorenza te tiene que caer bien o viceversa. Estas cosas deben de fluir y la verdad es que tienen una comunicación y una empatía maravillosa. Así es que fiu... ya pasamos esa etapa (no los comenta entre risas)

 

(Foto: Alexander Saldaña)

¿Cómo conociste a Ais?

La conocí ya bien en la película `A la Mala´ y cuando terminamos la película yo iba a hacer un viaje, pero pensé: `¡híjole! yo quiero seguir conociendo a esta mujer, está muy interesante´. Por lo tanto le dije: `¿Oye que te parece si nos vemos?, yo tengo que ir a un viaje pero regresando te busco´. 

La busqué y empezamos a salir. Comenzó de una amistad, de platicar de diferentes temas de la vida en mi casa o en la suya y de ahí surgió el noviazgo. Después de un mes, mes y medio, me le declaré. Muy mal por cierto, porque pues yo pensé en estos tiempos ya no se usa. Entonces, íbamos en el coche y le dije: `Ya llevamos como mes y medio ya, ¿no? ¿Quieres ser mi novia?´ Y ella me contestó: `¡Ah nombre, qué romántico!´

Después hicimos un roadtrip de México a Miami y en Nuevo Orleans salimos a caminar. Ahí, aproveché la luna, el agüita, el muelle... Me le hinqué con las dos rodillas y pues toma dos: `¿Quieres ser mi novia?´ Ais me contestó: `Sí, sí, pero levántate, porque estas hincado con las dos rodillas y es con una´ (recuerda entre risas).

¿Cómo te acoplas a la familia de Ais?

La verdad es que muy bien. Tenemos como una relación independiente, como que cada quien anda en su rollo y de repente se juntan. A veces me toca acompañar a Ais y la relación es súper cordial, con su papá, Alessandra y Aitana. También con sus hermanos y la familia de parte de la mamá.


¿Cómo ser yerno de Eugenio Derbez?

Todo mundo me dice, ay sí Eugenio Derbez, no sé qué... Pero pues yo lo veo como el papá de mi novia. Él no se mete en nada y pues todo muy bien.

¿Qué te hace levantarte en las mañanas?

Por las diferentes experiencias de vida que he tenido, hoy me levanto y disfruto mi día, ya no me futurizo tanto, ni me voy al pasado. ¡Vivo el presente!

 

¿Cuál es tu mayor obstáculo?

Fui yo mismo, yo solo me estaba poniendo el pie... Rascarle al pasado, a mis miedos, inseguridades, traumas y todo eso. Más tarde, dejé de meterme el pie. Este cambio lo hice cuando levanté la mano y pedí ayuda. Cuando empecé terapia, me metí a los 28 años a una clínica de rehabilitación. Fue la decisión más importante de mi vida, un viaje para encontrarme y estar en paz conmigo.

 

¿Cuales son las claves del éxito?

El éxito depende cómo lo pongas, para unos es laboral para otros, de vida. Para mí el éxito más grande, es crecer como ser humano. Dejé de tener prisa y no permití que todas las cosas externas y placeres momentáneos fueran mi felicidad

(Foto: Alexander Saldaña)

¿Te arrepientes de algo?

Siento que pude haberme ahorrado mucho sufrimiento si hubiera hecho el cambio antes.

 

Tu foto del chapo fue la mas likeada en México hasta el momento, ¿qué piensas de esto?

No sabía. Yo lo vi en broma por lo que acaba de pasar. Fue meterme a la regadera y decir, ¿es neta que se escapó por aquí?, ¿en qué país vivimos? Lo hice desde mi punto de vista, y creo que desde el punto de todos, empaticé con la gente; ¿qué cuento nos van a contar ahora?

 

¿Qué papel juegan las redes sociales en tu vida?

Me costó mucho trabajo integrarme, he ido de poco a poco porque es mucha exposición, pero me di cuenta que es una herramienta bien padre para estar en contacto directo con la gente y que se pueden hacer muchas cosas positivas con las redes. Claro, todo esto sin perder el contacto personal.

 

¿Te imaginaste que tu personaje en `El señor de los cielos´ tuviera tanto éxito?

Nunca le entro a un papel visualizando o dimensionando. A mí lo que me gusta es jugar con mis personajes, pero sí estoy impresionado de que la serie está en primer lugar en Estados Unidos por arriba de las series gringas.

(Foto: Alexander Saldaña)

¿Por qué crees que las narconovelas están de moda?

No todas pegan. El éxito del `Señor de los cielos´ es saber mezclar bien la acción y trama.

 

¿Qué es lo que más te gusto la serie?

La acción, sentía que estaba jugando a los vaqueros e indios. Así mismo, jugar con el humor ácido del Chema, ya que significó romper los estereotipos de mi personajes anteriores.

 

¿Qué sigue para ti?

Empecé a producir unos cortometrajes. Uno de mis favoritos es `Los caminos del señor´ que está festivaleando. Es una historia que cuestiona la existencia de Dios. Me encantó producir porque puedo contar mis historias. También estoy escribiendo y dirigiendo.

 

Así, este talentoso actor continúa enriqueciendo su carrera y su vida personal.