“Tienes que estar dispuesto a perderlo todo, para poder tenerlo todo.” Gary Douglas.

Por lo general cuando deseamos mucho algo, ponemos toda nuestra atención en eso: ya sea una persona, un negocio, una relación, un trabajo… Esto lo que hace es que quitemos “oxígeno” y sofoquemos cualquier posibilidad. ¿Te has dado cuenta de esto? Amamos tener el control de las cosas porque nos han dicho que teniéndolo es como las cosas suceden y no hay mentira más grande que esto. El control es algo que limita en vez de expandir.

Si de verdad nos damos cuenta de que el Universo es infinito y que existen millones de opciones distintas a las que conocemos o nos dijeron y si realmente estamos dispuestos a reconocer esto, dejaremos de usar el control en nuestras vidas. Una relación, un negocio, un trabajo son entidades distintas a nosotros y tienen una consciencia propia, aunque no lo creas. Tal vez en un inicio surgió de ti, tú [email protected] creaste. Y en ese momento ya puede seguir un camino incluso distinto a lo que tú habías pensado.

 

Eso es lo que no se toma en cuenta. Por ejemplo: una persona crea un negocio y “decide” que va hacia un lado en específico, en el proceso puede ser que el mismo negocio “quiera”, por así decirlo, expandirse hacia otro lado y en vez de seguir esa energía, el fundador insiste en llevarlo por un camino específico y es como si en algún lugar “matara” ese proyecto. Los negocios más fructíferos, son aquellos que son “escuchados” y que van buscando más y más posibilidades cada vez. Por otro lado ¿has escuchado alguna vez que en una relación hay 3: tú, el otro y la relación? Es lo mismo que lo que hablé con el tema de los negocios. La relación también tiene una consciencia propia y puede crear mucho para los involucrados si pones atención y sigues la energía que te está indicando. Muchas veces la relación pide cierta distancia, por ejemplo, de manera que cada uno tenga un espacio para crear más en sus propias vidas. Y no se lo permiten por juicios y puntos de vista de lo que crees o te han dicho que tiene que ser. Resultado: “matas la relación”.

Una herramienta que me fascina es la de estar [email protected] a perderlo todo y todo es TODO. Cuando estás en esa disposición, precisamente le metes aire, por así decirlo a lo que sea que desees y es cuando se abren todas las infinitas posibilidades. ¿Y qué hacemos? Por lo general todo lo contrario.
Hace poco viví una situación que no era precisamente la energía de lo que yo quiero para mi vida. Hice preguntas y finalmente elegí dejar que fuera la misma circunstancia la que me llevara a posibilidades. Estuve dispuesta incluso a dejarla ir. Y fue precisamente en ese momento, cuando todo empezó a fluir y acabé recibiendo más en oportunidades de lo que se me hubiera ocurrido. 

 

Este fin de semana tomé una de las clases más padres de mi vida. Ha sido tanta la revolución que se creó en mi vida, que no he podido poner en palabras lo que sucedió.

Estamos tan inmersos en la pesadez del mundo, que cuando se nos presentan posibilidades de tener una vida con facilidad y gozo, nuestra mente brinca tratando de entender eso. ¿Cómo que facilidad y diversión? Si desde que nacemos escuchamos que aquí todo cuesta trabajo y tiene que doler para que funcione.

Desde niña me parecía absurdo todo eso, sin embargo creía que yo estaba mal, ya que lo que veía a mi alrededor era complicado y aunque algo me decía que las cosas podrían ser distintas, me juzgaba porque creía que yo estaba mal.

He visto la magia con mis propios ojos, es más, la he creado. Y han sido tantas mis ganas de invitar a los demás a vivirla, que muchas veces en el camino me he agotado y desanimado porque me encuentro con que hay mucha resistencia.

Lo que me di cuenta en estos días, una vez más, es que muchas personas no tienen ganas de cambiar y que pondrán todos los pretextos posibles para ver cómo no se puede. Sin darse cuenta que es mucho más difícil mantener esos puntos de vista que realmente soltarse y abrirse a la maravilla de las posibilidades que nos da el Universo.

Estoy segura de que lo que estoy diciendo aquí, tal vez no te suene extraño. Que muchas veces en distintas áreas de tu vida has visto algo, que fue tan fácil y esclarecedor para ti, que creíste que cuando lo expresaras sería igual para todos y te encontraste con barreras y juicios de que estabas [email protected]

Estos días hice una demanda: que no me importaría cómo fuera, ni cómo se viera, yo estoy dispuesta a probar esto que escucho y escucho constantemente de otras personas que han elegido la alegría de vivir, la facilidad.

Y que precisamente en ese camino, no me detendré a jalar carretas ni a convencer a nadie de que sí se puede. En realidad muchas veces caemos en las historias que nos cuentan de que no se puede, cuando en realidad es que quien las dice, en realidad no tiene ganas de salirse de ahí.

Muchas personas me ven como un bicho raro y sí, lo soy. Tan raro como lo puedes ser tú que lees esto. El tema aquí es que cada vez que pones esa distancia entre tú y yo, te separas de la potencia que tú realmente eres.

Cualquier cosa que puedas reconocer en alguien, que resuena en ti, es porque tú eres eso también. De otra manera no podías haberlo reconocido. Todo lo que te digas al respecto son pretextos para no elegir tu potencia. Y no es que estés mal, ni que el otro esté bien.

Son simplemente elecciones distintas.

Hoy demando más facilidad en mi vida, más paz, menos “rollos”, no limitaciones que muchas veces yo misma he creado por invalidar lo que sé que es posible.

Y me encantaría que tú pudieras ver esa chispa en ti. Tu punto de vista crea tu realidad. ¿Qué realidad quieres vivir?

 

 

 

blog the bright side, roberta carriles

Somos seres infinitos y como tales tenemos una capacidad de percibir, saber y recibir. Nuestra potencia va más allá de todo lo que nos han dicho que somos o incluso de todas las limitaciones que tenemos de nosotros mismos. Con frecuencia nos detenemos porque “tenemos” miedo o duda, sin embargo,
ninguna de las dos es real. ¿De verdad crees que un ser infinito las tendría? 

Muchas veces tomamos esto de los demás y lo que sucede es que no son nuestras, sino que las percibimos de las proyecciones de otras personas. ¿Te ha pasado que tienes una gran idea en tu trabajo, por ejemplo, y que la platicas con tus colegas en una junta y sales [email protected] [email protected]? ¿Qué tal que lo que sucede es que percibes lo que [email protected] están proyectando en ti? ¿Qué tal que nada de eso tiene que ver contigo? Cuando algo es verdad para ti, tu cuerpo se siente ligero y expandido, cuando algo es mentira, sucede lo contrario, te contraes y sientes pesadez.

Entonces ¿cómo fue que de pronto algo que era maravilloso se convierte en algo lleno de obstáculos? Y nos pasa desde niños, cuando somos pequeños no existen las limitaciones, todo es posible. Pero nos van enseñando que no vamos a poder, incluso, hasta nos pueden decir que estamos locos o que estamos inventando y poco a poco nos vemos envueltos en este mundo de limitación. Y quien nos lo dijo, a su vez es porque también lo recibió de alguien más… El ser consciente te permite observar lo que sucede a tu alrededor y elegir lo que es verdadero para ti, sin importar lo que alguien más piense o concluya. Si es verdadero para ti y sabes que es posible, ¿para qué comprar esos miedos y dudas que ni siquiera son tuyos?

Tu potencia va más allá de lo que incluso tú [email protected] pudieras haber imaginado y solamente está en ti reconocerla y salir adelante. ¿Qué tal que toda esa pesadez que estás sintiendo en tu cuerpo no fuera real? ¿Qué tal si la devolvieras a quien le pertenece? Y esto se hace de una manera muy sencilla: simplemente dices: “todo esto que no es mío, lo devuelvo a su remitente con consciencia adherida”. Esto es que lo regresas en forma de energía neutral, ni buena ni mala. 

¿Cuánto tiempo llevas haciéndote [email protected] para que puedas encajar en el mundo de los demás? ¿Cuánto podrías contribuir a la humanidad y al mundo si invitaras a los demás a ser esa potencia? ¿Habría competencia? No, porque solamente con miedo y duda existe la competencia. Si cada uno de nosotros reconociéramos lo que somos, no habría motivo para tratar de aplastar a los demás, simplemente sería algo natural. Estarías [email protected] a reconocer toda esa potencia que eres?

“Movimiento es el paso de la potencia al acto.” Aristóteles

roberta carriles, the bright side

¿Cuántas veces has dicho que te gustaría tener una vida diferente y sin embargo sigues haciendo lo mismo todos los días? Nos han hablado muchos años acerca de tomar decisiones, y muchas de ellas nos cuestan mucho trabajo debido a que por lo general buscamos lo correcto, hacer las cosas bien y no equivocarnos. Ah, y sobre todo, si ya decidiste, ni modo, te aguantas y ahí te quedas…

Si percibes la energía de la palabra “decisión” es densa, debido a esta estructura e inamovilidad que representa. Ahora hazlo con “elección” ¿es más ligera? Una elección es algo que puede moverse, que puede cambiar. Si en nuestra vida nos acostumbramos a elegir en lugar de tomar decisiones tendremos más alegría y todo se volverá más fácil. 

Y te preguntarás ¿y si me quiero quedar con alguien o en algún sitio por mucho tiempo? Muy fácil, elígelo y vuélvelo a elegir las veces que quieras. Imagínate que estás en un trabajo y que todos los días lo eliges. ¿Cómo va a ser tu día? O en una relación en la que en cada momento se vuelven a elegir durante el tiempo en el que los dos lo deseen. Esto es mucho más dinámico, le puedes meter más creatividad, más alegría. Ahora pongamos esto en tu vida diaria. ¿Todos los días te levantas y haces la misma rutina? ¿Qué tal que la cambiaras? ¿Qué empezaras por el baño en vez de por el café y al día siguiente por pasear a tu perro?

Cuando te das cuenta de que tú eres quien lleva tu vida, podrás agregarle sabor en vez del “pan con lo mismo”. Ahora hablemos de metas: cada vez que te pones una meta y la alcanzas, gastas muchísima energía en tratar de mantenerla, sobre todo si te costó mucho trabajo. ¿Has platicado con alguien que te cuenta su vida y percibes que cuando se casó u obtuvo el puesto X en su trabajo como que ya no escuchas nada más? Como si su vida se hubiera terminado en ese momento… ¿Cuánto te podrías divertir creando cada vez más y más aventuras en tu vida? ¿Qué tal que no te rigieras por fechas importantes o resultados sino que todos los días fueran una aventura en la que te *sobrecrearas a ti [email protected]? *Esto es que cada día estuvieras en la disposición de ser mucho mejor que lo que has sido ayer, más allá de lo que te podrías haber imaginado.

Esa es precisamente la actitud que llevo teniendo hace varias semanas. A mi me encanta viajar y lo que he hecho todos los días es jalar esa energía de gozo que soy cuando estoy de viaje y traerla a mi vida todos los días. Me he divertido muchísimo, sin importar en dónde estoy, ya sea en el trabajo, en el súper, con Pepina, con mis [email protected]

Te invito a hacerte esta pregunta cada día cuando te despiertes: ¿Quién soy hoy y qué mágicas aventuras tendré? Simplemente con la apertura a recibir esto, el Universo te responde ¿Te animas?

 

blog the bright side, roberta carriles

Hoy me desperté “buscando” algo… No sabía qué era exactamente, solamente sabía que se trataba de algo que me iba a contribuir. Abrí mi correo y encontré un video en Youtube, me puse a verlo y me encantó, sin embargo en la barra de sugerencias me apareció uno que llamó mi atención, así que le di click. Y lo mejor de todo es que lo que me brincó, no era precisamente el tema principal, sino que fue un comentario al margen: Gary Douglas decía que hace algunos años hizo una clase, que ha sido a la que menos personas han asistido, solamente llegaron 20.

Él es fundador de Access Consciousness y lleva 30 años viajando por el mundo dando clases y seminarios a miles de personas. Lo interesante era que el título de la clase era “La felicidad es sólo una elección.” Y todo esto me llevó a darme cuenta cómo escuchar esto nos hace ruido, porque amamos estar con problemas y quejándonos y haciendo drama de cosas que ni siquiera son problemas. Entonces el que nos digan que es una elección ser felices, nos sacaría de nuestro mundo de confort en el que viven además muchas personas a quienes queremos.

¡Imagínate ser el raro o la rara que es feliz “con todo” y la situación del país, la familiar, la del mundo! Sí, se necesitaría estar verdaderamente loco para gozar. Hace unos días que estaba en Madrid comprando mi comida, vi que en la tienda un empleado le decía a la cajera que no era posible que estuviera siempre contenta, que eso no era normal y le preguntó que si se estaba drogando o algo. Claro que lo decía de chiste, sin embargo, cuánto es en verdad eso lo que sucede a nuestro alrededor…

Recuerdo cuando en las redes salió un reto llamado “100 días felices” en el que durante cien días te invitaban a publicar una foto o algo que te recordara que eras feliz. Al principio había muchas publicaciones, pero poco a poco vi que la gente iba dejando de hacerlo. Yo lo terminé. Logré el reto. Hubo días en que fue muy fácil, todo estaba “bien” y otros en los que de verdad tuve que elegir estar feliz , por ejemplo el día en que me despidieron del trabajo en el que llevaba 4 años. Lo chistoso es que mientras las semanas pasaban, cada vez era más y más fácil. Durante esos más de tres meses hice dos viajes padrísimos: uno a Europa y otro a Tulúm con mi mamá y recuerdo que alguien me comentó en una de mis publicaciones: “No, pues así quién no va a ser feliz”.

Y yo me pregunto ¿qué fue primero? Hoy sé que fue al revés, que mi elección de ser feliz fue lo que creó que todo empezara a fluir, porque eso es lo que YO estaba creando y no al revés. ¿Cuántas veces pensamos que la felicidad es consecuencia de…? Del dinero, de que nos validen, de estar en una relación, de un trabajo. Otra de las cosas que me doy cuenta hoy también es que gastamos mucha energía en los problemas, las quejas y en tratar de resolverlos. Cuando eliges la felicidad, todo es más ligero, brillante, fácil. Pepina, mi perrita, es buenísima para recordarme esto. Hay días en que por la
mañana no tengo tiempo de darle un paseo largo, por lo que me doy la vuelta de regreso pronto. Ella al principio me jala, no quiere volver, se resiste unos segundos y cuando se da cuenta que ya de plano no se va a salir con la suya, se regresa feliz y corre hacia la casa como si esa hubiera sido su idea desde el principio, como si nada.

¿Qué tal que nosotros también tuviéramos esa capacidad solamente que no la usamos? ¿Qué tal que ser feliz fuera tan fácil como elegirlo? ¿Estarías [email protected] a ser la persona más rara que conoces y a intentarlo? “La felicidad es el estado natural que eliges cuando no estás eligiendo en contra de ti”. Dr. Dain Heer

oficina

Uno de los temas que más me divierten es el de los negocios, desde chiquita estaba siempre vendiendo pasteles, poniendo tienditas de dulces afuera de mi casa, más tarde vendí bolsas durante muchos años. Es algo que disfruto mucho y lo hago simplemente por gusto.

Durante muchos años he trabajado también en distintas empresas y creo que cuando más feliz he sido es cuando he podido ser yo misma en estos trabajos. Ayer estaba platicando con una amiga a quien conocí en uno de mis trabajos y hablamos de que en un momento dado en ese lugar, empecé a convertirme en alguien que no era yo. Era tal el control y las reglas tan estrictas, que no podía ser la persona alegre y entusiasta que he sido siempre y por supuesto cada vez me sentía más mal hasta que llegó un momento en el que me fui.

Creo que la mejor manera de hacer negocios, ya sea como parte de una empresa o como dueño de uno, es nunca olvidar quién eres tú, ya que eso hará que te puedas desarrollar mucho mejor y que el negocio crezca.

Muchas veces sucede que cuando queremos controlar todo, no permitimos que quienes colaboran con nosotros crezcan y den todo su potencial y tal vez harán las cosas como tú les dices, pero esto es una bomba de tiempo, ya que tarde o temprano saldrá el verdadero ser de esas personas.

Hay dos formas de llevar un equipo: una es empoderando y la otra es micro-administrando. En la primera tu negocio crece, ya que las personas dan lo mejor de sí, incluso aportando ideas que a ti ni se te habían ocurrido, manejan sus tiempos, por lo que tu negocio crece.

Micro-administrar es algo que hacen muchos jefes al tratar de tener el control absoluto de todos los movimientos que se hacen en el negocio. Con esto sofocan a sus empleados, ya que no les permiten sacar toda su creatividad, se frustran y se comportan como robots.

oficina, trabajo en equipo

Cuando crees que tú eres tu negocio, en vez de que éste crezca, lo sofocas. El negocio es una entidad aparte de ti, aunque tú lo hayas creado o fundado y al permitirle que se mueva en direcciones distintas a las que te habías imaginado, probablemente te dará más de lo que jamás creíste.

Por otro lado, cuando el negocio fracasa, es el negocio el que fracasó y no tú. Tú eres el creador, por lo que tienes la capacidad de crear otro.

¿Cómo sería el mundo laboral si estuviéramos dispuestos a hacer negocios desde un lugar de expansión, creatividad y no-competencia?

Sin duda es algo que voy a explorar y te invito a hacerlo.

“Siempre elegiré a una persona floja para hacer una tarea pesada, porque siempre encontrará una forma fácil de hacerla.” Bill Gates