Martha Cristiana y su adorada `Camelia, la Texana´

Su gran compañera de vida llegó cuando era una cachorrita, ahora que es más grande disfruta jugar y, sobre todo, pasar el tiempo juntas.

Los hijos de la guapa actriz le pidieron a Santa Claus a su cachorrita. (Foto: Héptor Arjona)
Los hijos de la guapa actriz le pidieron a Santa Claus a su cachorrita. (Foto: Héptor Arjona)
Gente con clase Texto: Lizbeth Cruz/ Fotos: Héptor Arjona 15/10/2015 13:04 Actualizada 13:00

Tu vida cambia cuando decides tener una mascota”, así comienza nuestra plática con Martha Cristiana, quien nos confiesa que siempre ha amado los animales, aunque en una época de su vida no pudo tener una mascota a su lado. Sin embargo, ahora cuenta con la compañía y el amor de su adorada “Camelia, la Texana” que anda por toda la casa.

“Desde que me casé no tenía mascotas porque a Raúl no le gustaban los perros, por lo tanto durante mucho tiempo no los tuvimos; sin embargo, de niña sí porque a mi papá le fascinaban. Tuvimos unos galgos italianos que se llamaban ‘El Iván’ y ‘La Veruska’, como la ópera. Luego fueron unos Yorkshire Terrier, que no habían en México, él los trajo de San Francisco, se llamaban ‘La Dona’ y ‘El Buñuelo’. Después llegó un Bulldog que se llamaba ‘Max’, un Siberian Husky, tiempo después un Gran Danés que se llamaba ‘Don Q’. Mi papá les ponía nombre graciosos, y al hacer un recuento de sus mascotas no podía faltar uno de los más queridos, un Border Terrier. Al  año de edad  tuve un perro que se llamaba ‘Pañal’. A lo largo de mis años, también disfruté convivir con una yegua que se llamaba ‘La Gloria’”.

Pero ahora quien alegra su vida es “Camelia, la Texana”, la cual llegó hace un año a su vida. “Mis hijos se la pidieron a Santa Claus. Estábamos en Nueva York  y fuimos a ver las mascotas, íbamos por una china, pero cuando vimos a Camelia nos enamoramos de sus ojos claros, ella es una Boston Terrier y nos llamó la atención que fuera color café con blanco, era muy dulce. Ella nos escogió y se quedó en nuestra vida”.

Aún es pequeña, tiene un año de edad, es juguetona y sociable. “Es alegre, dulce, cariñosa y noble; la hemos educado poco a poco. Al principio estaba en la terraza, mientras aprendía, ahora se pasea por toda la casa y se emociona mucho. Me fascina jugar con ella, aventarle sus juguetes y que vaya por ellos, es tan ocurrente que me mata de la risa, porque va por lo que le lanzo y luego no quiere soltarlo. Eso es lo que más me gusta de ella, que me haga reír”, afirma Martha Cristiana. 

“Es sociable y aunque no te conozca te hace fiestas y ya en confianza se tira boca arriba para que le acaricies la panza. Nunca ha mordido a nadie, no es agresiva. Le encanta comer sus croquetas. Su juguete favorito son los muñecos de peluche de mi hijo Mateo, pero es lo único que muerde. No destroza muebles ni zapatos”.

Y para finalizar nos deja con la reflexión de lo que significa para ella y su familia tener una mascota: “Es un integrante padrísima en la familia porque no es egoísta, además te hace darte cuenta de la nobleza, de su entrega, de la gran compañera que es, por eso las mascotas son ideales para estar feliz, te hacen reír y también te quitan el estrés y eso se agradece”.