El álbum de fotos de Miguel Ángel Osorio Chong y sus hijos Miguel y Laura Osorio

El secretario de Gobernación habló por primera vez de sus hijos Miguel y Laura y nos comparte su álbum familiar.

Su hijo mayor Miguel estudia Ciencias Políticas y la pequeña Laura cursa la primaria. (Fotos: Cortesía)
Texto: Perla Ealy Díaz / Fotos: Cortesía 15/06/2017 14:30 Actualizada 11:45

Su trayectoria como político del Partido Revolucionario Institucional y su actual cargo como secretario de Gobernación son bien conocidos, pero detrás del escritorio de uno de los hombres más poderosos del gabinete presidencial, hay un padre que, como tal, ha enfrentado importantes retos y vivido grandes satisfacciones; uno cuyo objetivo ha sido transmitir a su descendencia lo que su propio padre: Eduardo Osorio Hernández, le enseñó: “El mayor legado que me dejó mi papá fue procurar la unidad de la familia y, con ello, la cercanía y el amor”.

Pese a su saturada agenda Osorio Chong nos tomó una llamada para hablar de lo que más ama: sus hijos. No te pierdas nuestro especial del Día del Padre

 

LIBERTAD CON LÍMITES

Aprendió de su papá que la unión familiar es muy importante, que hay que resolver los conflictos, fortalecer los lazos entre los miembros de la familia y procurar que los hijos estén en las mejores condiciones. Para Miguel Ángel su modo de ejercer la paternidad ha consistido también en dejarlos en libertad con límites, lo cual –asegura- le ha funcionado bastante bien.

 

¿Qué significa para ti ser padre?

Tener la posibilidad de formar una familia con dos hijos que adoro y amo, sin duda, es de las cosas más importantes de mi vida. Mi hija Laura y mi hijo Miguel Ángel Osorio son mis dos pequeños, aunque no son de tan corta edad (él tiene 21 años y ella 12), pero los procuro y estoy orgulloso de ellos. Me siento pleno ante esta posibilidad que la vida me da.

¿Qué es lo mejor de ser papá?

Las muestras de amor que mis hijos me dan cotidianamente, verlos crecer, ver cómo van evolucionando desde que son bebés, hasta que se convierten en jóvenes.

 

¿Cuál es la peor travesura que te han hecho tus hijos?

Muchas. En esta casa somos muy bromistas, como lo era mi papá. Las bromas van desde espantarnos unos a otros, hasta simular cosas que no están sucediendo. Son muy padres y generan muchas risas entre nosotros.

¿Qué tipo de padre te consideras: exigente, tranquilo, juguetón…?

Creo en la forma de educar que no es la de reprender; por supuesto, mucho menos golpear. Dejarlos en libertad, con límites, ha funcionado bastante bien. A veces hay que llamar la atención, pero no recuerdo, en los casi 21 años de Miguel y los 12 de Laurita, haber tenido que ejercer mayor exigencia sobre ellos. Saben sus obligaciones, saben que hay responsabilidades que cumplir, y no ha sido necesario ir más allá. Conocen hasta dónde es su posibilidad de diversión y cuándo tienen que estar aquí, con su familia. Me siento muy afortunado y creo que mi estilo ha funcionado. He visto a muchos amigos que les exigían tanto a sus hijos, que éstos hacían totalmente lo contrario. Aquí hay libertad, hay posibilidad de que se sientan a gusto, felices, plenos.

¿Qué es lo que más admiras y reconoces de tus hijos?

En el caso de Miguel, su dedicación, su perseverancia. Es un hombre que quiere aprender más todos los días, que se divierte, pero que está comprometido con prepararse. De Laura, su carácter fuerte, Creo que, a sus 12 años, ya demuestra cómo va a ser en el futuro. Eso también me gusta mucho de ella.

 

¿Eres celoso de tu hija? ¿Crees que un día podrías ir de ‘chaperón’ con ella a una cita?

¡A ese nivel no! No he sido tan celoso pero no voy a llegar a esos límites.

¿Cuál es el consejo que siempre les das?

Tengo una exigencia para toda la familia siempre: que sean felices, que no hagan de un problema una tempestad. Hay mucha gente que tiene mayores problemas, desde una enfermedad, un asunto de trabajo... Son tan pequeñas las cosas en las que nos ahogamos que no deben de estar en ese proceso. Que cuando estén en un problema verdaderamente, lo vean en su justa dimensión y entonces se comprometan a solucionarlo, pero no pueden estar sumidos en la depresión, sino todo lo contrario. Los problemas son oportunidades y en lo que tienen que comprometerse es en ser felices. Eso es lo que más me interesa en la vida.

 

¿Cuál es el sueño que te gustaría ver cumplido en cada uno de tus hijos?

Total plenitud, cualquiera que sea el camino que decidan, sin imponerles alguna profesión ni un estilo de vida. No pienso que tengan que llevar un estilo de vida parecido al personal. Sí me gustaría mucho que formaran una familia. Sería la meta más importante a la que yo los alentaría, pero, incluida esa, creo que ellos tienen que buscar su propia felicidad.

¿Cómo quieres ser recordado por tus hijos?

Como un amigo, como alguien que estuvo al pendiente de ellos y que siempre les procuró mucho amor.

 

¿Cómo te gustaría que te recordaran tus nietos?

En las mismas condiciones, pero, sobre todo, como alguien divertido. Quisiera ser un gran ejemplo para ellos y no alguien de quien se avergonzaran, sino todo lo contrario, alguien de quien estuvieran orgullosos.

 

LA POLÍTICA COMO PARTE DE LA FAMILIA

Para Miguel y Laurita, su papá no es el Secretario que despacha desde el Antiguo Palacio de Cobián, sino el hombre que los lleva a la escuela y acompaña en los festivales escolares; el papá que inspiró a Miguel chico a estudiar la carrera de Ciencias Políticas.

 

¿Cómo viven tus hijos tu trabajo al frente de la Secretaría de Gobernación?

El tiempo que llevan de vida me han visto en el servicio público, en la política. Si algo de verdad admiro de ellos es que realmente no les ha afectado. Tener un papá que es servidor público trastorna la vida de un joven, pero para ellos ha sido un asunto de trabajo de su papá que respetan. En la casa nos vemos como padre e hijos; cuando vamos a comer, cuando vamos al cine… Miguel, como está estudiando Ciencias Políticas, está más interesado en lo que hago y me pregunta mucho. Los dos son normales. Para mí es importante que hagan su propia vida, que se desarrollen en lo que deseen y que encuentren la felicidad en su proyecto de vida.

¿Ves en alguno de tus hijos la inquietud de dedicarse a la política?

Miguel está estudiando Ciencias Políticas, su decisión está a la vista. A Laurita la veo con un cierto liderazgo que, cuando se nota desde chicos, cuando se ve en la primaria, en la secundaria, en la preparatoria, se refleja hacia el futuro. En ambos hay esa inquietud, sin ser manifiesta abiertamente.

 

¿Cómo haces para dividir tu tiempo entre tu complicada agenda y el que le dedicas a tus hijos?

Desafortunadamente no estoy tanto tiempo con ellos como quisiera. Mi tiempo es muy limitado. Cuando he tenido la fortuna de servir al país, en cualquiera de los espacios en los que lo he hecho, y ahora como secretario de Gobernación, le he dedicado todo el tiempo. Sin embargo, trato de ir a dejarlos a la escuela una, dos o hasta tres veces a la semana. Así lo hacía cuando Miguel era chico y así lo hago ahora con mi hija. Los domingos procuro estar siempre con ellos. Nos vemos en las mañanas o muy en la madrugada, cuando Miguel está estudiando. También están los muy cortos periodos de vacaciones. Es una de las cosas que han tenido que comprender y la han entendido bien. La verdad es que el tiempo que estamos juntos lo disfrutamos muchísimo. Hacemos muchas cosas: jugamos, vemos películas, algunos domingos hacen la tarea conmigo.

 

¿Qué México le quieres dejar a tus hijos?

Ese por el que lucho y he luchado todos los días en las responsabilidades que he tenido, tanto en mi estado, como ahora a nivel nacional: un México que merece mejores condiciones en el futuro. Hay que irlas estructurando. Esas no se dan gratis, no vienen de la nada. Se dan con el esfuerzo de la sociedad en su conjunto. México está avanzando de una manera muy significativa, más allá de lo que se siente y se nota. En el futuro, a partir de lo que se está haciendo en el presente, habrán muchas más oportunidades de crecimiento para el país. Espero y quiero que tengan alternativas muy diversas pero todas de crecimiento y prosperidad, para generar una historia de éxito en cada uno de ellos.

¿Qué les pides a ellos que hagan por su país?

Muchas cosas. Ahí sí soy muy exigente. Que lo respeten y que respeten a sus instituciones; que respeten a las y los otros mexicanos que se esfuerzan en cualquier lugar. Soy un hombre que exige mucho amor y pasión por su país. Mis hijos adoran a su país y eso me da mucho gusto, porque sí creo que he intervenido muchísimo para que eso suceda. Tienen que amar a su país para que entonces puedan hacer algo por él.

 

Este Día del Padre, Miguel Ángel tiene planeado celebrarlo en familia, para él es especial estar con sus hijos y comer en casa. Para él, ser papá es una responsabilidad que no termina nunca pero también es una de las cosas más importantes de su vida. Al titular del despacho de Gobernación, le da ilusión que sus hijos formen una familia y que busquen su propia felicidad, “plenitud es lo que quiero para ellos, cualquiera que sea el camino que decidan”, dice mientras nos deja ver en las imágenes de su álbum personal, a un papá bailando y jugando a las escondidillas con su hija menor, conduciendo un auto de carreras o celebrando en un partido de futbol con su hijo, como no lo habíamos visto.