“No hay que tenerle miedo a soñar en grande”: Salma Hayek

La guapa actriz visitó México para presentar la cinta “El Profeta”, pudimos compartir con ella una amena charla.

La guapa veracruzana nos habló de sus mayores retos profesionales y los grandes amores de su vida. (Fotos: Alex Saldaña y Héptor Arjona)
La guapa veracruzana nos habló de sus mayores retos profesionales y los grandes amores de su vida. (Fotos: Alex Saldaña y Héptor Arjona)
Gente con clase Texto: Lariza Montero/ Fotos: Alex Saldaña y Héptor Arjona 21/01/2016 17:21 Actualizada 13:01

Salma luce un maquillaje muy tenue, se acomoda en la silla en posición de loto, se ve radiante, a pesar de haber dormido poco y de atender una agenda llena de compromisos. Aún así, está de buen humor, pide agua, fuma un cigarrillo y se dispone a contestar siempre de forma generosa y risueña. Deja ver una Salma reconciliada, en paz, sin poses ni discursos armados. Es amable y profunda, como su película más reciente.

 

¿Cómo se gestó el proyecto de El Profeta?

Es un libro que mi abuelo Elías tenía siempre en su buró. Yo era muy apegada a él y cuando tenía seis años él murió y eso fue algo muy impactante, eso me enseñó que a través de confrontar a la muerte es cuando uno empieza a tratar de buscarle sentido a la vida. Este libro tenía el dibujo de un señor en la portada, hecho por Khalil Gibrán, y esa imagen se me quedó y siempre la asocié con mi abuelo. A los 18 años me volví encontrar con ese texto y en cualquier circunstancia pensaba: “qué habría hecho mi abuelo en este caso”. Era como si mi abuelo me enseñara cosas de la vida a través de este libro. La poesía de Khalil Gibrán habla de las cosas simples que comparte todo el mundo, las cosas que nos unen y nos hacen humanos: el amor, la muerte, la comida, la amistad, los hijos, la esencia es simple, es sobre la libertad, y la poesía puede ser un instrumento para lograrla.

Haces mucho trabajo con mujeres, ¿en qué organizaciones estás y cómo las ayudas?

Trabajo con varias organizaciones feministas dentro de Chime for Change, trabajo con la organización Pro Mujer, con micro financiamientos y organiza a grupos de mujeres para crear sus pequeñas industrias, les da préstamos en grupo y entre todas lo tienen que pagar. Ha funcionado muy bien por 10 años. Trabajé con muchas activistas en Ciudad Juárez que en las juntas llegaban golpeadas. He estado en esas.

Quiero aclarar que yo no le quiero dar voz a las mujeres, yo quiero que las mujeres encuentren su propia voz. La voz no te la tiene que dar nadie, la razón por la que una no tiene voz, es por que entregas el poder. La cosa con las mujeres es que hay tanta presión de la sociedad, de las religiones, de la cultura, que te dicen quién se supone que tienes que ser desde tan pequeña y por eso, es muy difícil que sepas quién eres, no te dan tiempo ni espacio, para descubrirte. 

Yo sólo me puedo encargar de encontrar mi propia voz y que las mujeres quizá, en el mejor de los casos, al ver que hay unas que están tratando de encontrarla quieran saber quiénes son. Siempre pregúntate en toda situación donde estés, ¿dónde estoy yo?, no mi vida, no mi cuerpo, no mi imagen, en esto que está pasando donde estoy, dónde está mi ser y te vas a dar cuenta que en la mayoría de las cosas por las que pasas no estás.

¿Cómo fue tu proceso de encontrar tu voz en esta industria machista? 

Empezó con mucho coraje, con mucho enojo, no era tan zen pero utilicé ese coraje. Me daba cuenta de todo lo que pasaba, ahora ya no me enojo, me río. Cuando proponía una cosa, bueno, ni me oían y la respuesta era “tú estás aquí para hacer lo que se te dice”, y quizá por eso no me casé en tantos años porque yo decía: “Es entrar a otro club donde te van a estar diciendo lo mismo”. Yo me empecé a dar cuenta de que muchas de mis ideas eran muy buenas y que después, cuando no funcionaban las cosas, decía: “¿Qué tal si me hubieran escuchado?”, pero ni siquiera se dieron cuenta que traté de hablar. Ahí fue donde empezó la lucha. Por eso creo que la lucha empieza con que tú valores tus propias ideas y eso es difícil. Tú fíjate en todo y trata de analizarlo con diferentes puntos de vista y no trates de copiar el de nadie más y si tu tuvieras que tener una voz propia trata de ser original, si suenas y te ves como alguien más, experimenta tratar de hacerlo diferente y trata de no ser autodestructiva, es algo que nosotras debemos manejar todos los días.

El filme habla de seguir los ideales, los sueños, y la presión externa, el protagonista decide morir…¿te has visto en esta situación?

Y es lo que me pasó con la película en Estados Unidos. Yo sé cómo hubiera podido hacer esta película inclusive usando las cosas de este libro, la hubiera hecho más comercial, y podría asegurar ¡se van a divertir todos! ¡vengan con su familia! Yo sé lo que puedo decir para que apuntes lo que yo diga y vengan todos al cine, pero a lo mejor no ven la película y si leen la entrevista y quizá tu texto es una continuación de la filosofía de la cinta. 

Ya eres más que una estrella, eres una referencia en la moda y la cultura, ¿cómo te ves a ti misma?

No pienso en eso. Nunca me pongo a pensar tanto en mi autoimagen ¡no me dan tanto tiempo estos cabrones! (refiriéndose a sus representantes y mánagers) y pregunta ¿tienes hijos? -no-, -ok responde pues qué autoimagen ni que nada, cuando tienes dos segundos libres tu hijo empieza, mamá ésto, mamá lo otro. Yo sé cuáles son las prioridades de mi vida y no me separo en una imagen, no me diseño una y luego digo esto es lo que hay que hacer para esta imagen. Yo todos los días es levántate, córrele, vístete, maquíllate, la hija, el marido, el trabajo, esto y lo otro y además tengo que decirle a la muchacha cuál será la cena.

No trabajo en función de una imagen, trato de hacer meditación para que no me pierda porque si no, me convierto en una persona demasiado saturada y agotada. Así que debo de parar un poco. A veces me pasa que alguien se me queda viendo y me saluda y me pongo a pensar: “¿A esta persona de dónde la conozco?”, pero después recuerdo que soy famosa y que me está saludando porque me reconoció. No voy por la calle pensando a ver quién me reconoce.

La película explora la libertad interna, ¿qué precio has tenido que pagar para ser una mujer libre?   

Yo creo que cuando de verdad entiendes el significado de la libertad, no se siente como un precio a pagar, se siente como precio cuando la tienes confundida porque cuando de verdad la tienes, no te importa lo que no tienes o lo que dejas, y entonces no se siente como que pagaste un precio.

Termina la entrevista, recibe halagos por su belleza y dice: “Traigo medias, pero si me vieran los moretones de los stunts, son de la película que estoy grabando, con Alex Baldwin, me propuso que hagamos un programa de TV, pero no puedo por mi niña, ella es lo más importante ahora”.